"300", libertad y sacrificio en los guerreros espartanos
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Inspirada por la obra del novelista gráfico Frank Miller, creador de Sin city, 300
es una aventura épica sobre la pasión, el valor, la libertad y el
sacrificio encarnada por los guerreros espartanos que lucharon en una
de las batallas más grandes de la historia. Co-escrita y dirigida por Zack Snyder (Amanecer de los muertos), la película traslada la aclamada novela gráfica de Miller a la vida, combinando acción real con decorados virtuales que capturan la particular visión de esta historia del mundo antiguo. Los
espartanos pertenecen a una de las culturas más enigmáticas de la
historia. "Los espartanos siguen siendo un misterio para todos", dice
Frank Miller, autor de 300, la novela gráfica que
inspiró la película. "Podría decirse que son excepcionales porque son
una cultura eminentemente bélica, dedicada por entero a la guerra.
Poseen un código de honor de lo que significa ser espartano, y de él
surge una clase heróica como jamás se ha visto antes en todo el mundo". El
co-guionista y director Zack Snyder añade: "Los espartanos viven para
la batalla. La adoran", dice. "Pelean como uno solo. Un verdadero
guerrero espartano siempre está dispuesto a morir por la libertad;
creen que es una 'muerte maravillosa'. Se definen a sí mismos por el
sacrificio y la libertad". Frank Miller oyó hablar por primera vez de los espartanos cuando vio la película El león de Esparta en
su infancia. Recuerda: "Me causó una honda impresión y me inspiró
porque enseñaba que los héroes no son necesariamente los que consiguen
una medalla al final de la historia, sino que son personas que hacen lo
correcto por el simple hecho de que es lo correcto, incluso si acometen
el sacrificio final para conseguirlo. Durante toda mi vida he querido
contar esta historia porque es la mejor que jamás he oído. Y, al fin,
conseguí la destreza de dibujar cómics, tanto que pensé que al final
podría encargarme de ello". Hace cinco años, el productor Gianni Nunnari y Snyder hablaban de futuros proyectos de colaboración cuando Snyder se fijó en una copia de la novela gráfica que Nunnari tenía en su mesa. Nunnari llegó a convencer al productor Mark Canton de que colaborase con él y desarrollase en serio el proyecto con Snyder como director y co-guionista. "300 es un trabajo increíble y a Zack le encantaba el material cuando llegó a este proyecto", dice Canton
entusiasmado. "También aportó una visión tan extraordinaria de lo que
podría llegar a ser la película que quedamos tremendamente emocionados
con respecto a sus posibilidades". Nunnari añade: "El
mismo material le abrió la imaginación. Vio claro todos los
ingredientes, desde la visualización de las escenas de lucha hasta los
propios personajes. Sabíamos que lo que quería era hacer una película
creativa". Snyder quería prescindir de los
preceptos del cine realista y, en su lugar, encontrar una forma de
"darle vida (a la obra) en la pantalla", explica. "No quería hacer una
película que pareciese una fotografía; más bien al contrario, pretendía
introducirme en el mundo que Frank creó en su novela
gráfica. Esto no es un drama histórico, ni una historia lineal. Ni
siquiera pretende ser completamente fiel desde el punto de vista
histórico. Nuestro objetivo era crear una verdadera experiencia
distinta a cualquiera que se haya visto antes". Snyder trabajó en la adaptación de la novela con el también guionista Kurt Johnstad, y ambos aportaron a la historia ciertos elementos que brotaron de manera natural debido a la lucidez de la visión original de Miller. El productor Jeffrey Silver se
unió al equipo para trabajar estrechamente con la producción material y
los efectos visuales de la producción. "Desde el comienzo, todos los
que participaron en esta película apoyaron de manera increíble lo que
yo quería hacer con 300", dice Snyder. "Todos
comprendieron tan bien la visión y fueron tan estupendos como
colaboradores que ha sido una experiencia realmente extraordinaria". Lena Headey poseía una fuerza y un encanto innatos que resultaron esenciales para el papel de Gorgo. "Lena es dura, fuerte y práctica. Además, es guapa y sus ojos desprenden inteligencia", dice Butler. "Lena aportó a Gorgo un carisma, una inteligencia y una pasión increíbles". Todo lo que Leónidas es,
como rey y como hombre, se pone en evidencia cuando un mensajero llega
a la ciudad con la advertencia de que un ejército de mil naciones
conquistadas marcha, en ese mismo momento, hacia Esparta. Jerjes, interpretado por Rodrigo Santoro,
ha hecho doblar la rodilla a todo el mundo antiguo gracias, sobre todo,
a la pura audacia. "Es rico, arrogante y un megalómano muy inestable",
así lo describe el actor brasileño que interpreta al autoproclamado
Rey-Dios. "Quiere conquistar el mundo. Su ambición no conoce límites.
Quiere la gloria y la victoria; quiere, en definitiva, la fama eterna.
Tras esas aspiraciones, sin embargo, es débil y muy inseguro". Leónidas enseña
a los persas lo que piensa de su amenaza matando literalmente a los
mensajeros. Sin embargo, los políticos de Esparta no quieren luchar. Theron, interpretado por Dominic West, representa un nuevo tipo de espartano, más interesado en negociar por el poder que en luchar por la libertad. "Theron es en realidad el villano, y su maldad se manifiesta en primer lugar por ser un traidor que apacigua a los persas", dice West.
"Es político, no soldado. Siempre es bueno interpretar al malvado;
generalmente, tienen los mejores papeles", dice el actor sonriendo. El Consejo de Esparta envía a Leónidas a consultar al Oráculo, una joven acorralada por los Éforos, unos ancianos que interpretaban sus signos. "Leónidas,
a través de un salto gigantesco de la imaginación, entiende exactamente
lo que los persas están tramando y sabe cómo detenerlos", dice Frank Miller.
"Pero todos los pronósticos están contra él. El Consejo no quiere
luchar por su propio interés, así que usan la celebración de la Luna,
la Carneia, como una excusa para no ir a la guerra". Leónidas moriría luchando antes que arrodillarse ante cualquier conquistador, pero si tiene que encargarse de Jerjes, deberá ser sin el respaldo del ejército espartano. "Leónidas es
probablemente el personaje más resuelto que jamás he interpretado, pero
cuando tiene un momento de indecisión, cuando necesita asegurarse de
que hace lo correcto, siempre mira hacia su mujer", dice Butler.
"Y ella le explica de una forma muy elocuente por qué tiene que ir a la
guerra, de esta forma: 'Ve y muere. Nunca más te veré, pero lo harás
como un hombre libre. No contestes a esta pregunta como un rey o como
un ciudadano espartano, sino como un hombre libre'. Ésa es la verdadera
esencia de una espartana". Aunque no esté en las Puertas de Fuego con Leónidas, la reina Gorgo debe asímismo encarar una batalla en su propio hogar. El sacrificio de Gorgo por Esparta y su futuro rey, su hijo, es la igual al de Leónidas. "Gorgo es tan guerrera como lo puede ser Leónidas. Debe reunir a su ciudad y a su país en ayuda de su rey", afirma Johnstad, "mientras hace frente a las maniobras políticas de Theron". Las palabras de Gorgo supusieron
el desafío perfecto para un guerrero espartano. "A su nación se le ha
pedido que haga lo único que no aceptará, que es someterse a otro
gobernante", declara Butler. "Hay un momento para alejarse y resistir, y otro para entrar en acción. Leónidas entiende
como nadie la relevancia de su cometido. No es sólo una misión para
salvar Esparta: es el momento para mostrar, no sólo a Jerjes, sino al mundo entero y a las futuras generaciones, de qué pasta está hecho un espartano". Una
guardia personal de voluntarios, formada por trescientos de los más
hábiles y valientes guerreros espartanos, se agrupan alrededor de Leónidas. Él no puede declarar la guerra, pero puede dar un susto a Jerjes.
Cuando Esparta decide luchar, no hay vuelta atrás. "Los pronósticos son
muy adversos, pero perfectos para un rey espartano", declara Butler. "Así que lleva a su cuerpo de élite a las Termópilas para oponer resistencia". Dilios, guerrero espartano y narrador de la novela gráfica, es interpretado por David Wenham,
un actor australiano cuya popularidad creció de forma sorprendente en
Estados Unidos cuando se presentó a los espectadores en la trilogía de El señor de los Anillos. Para Snyder, el personaje de Dilios resolvió el puzzle de cómo trasladar a la película la excepcional voz de Miller como narrador. "Decidimos usar un narrador para contar la historia, lo que permite que el mundo fantástico de Frank cobre vida", declara Snyder. "Fue importante a la hora de introducir la historia de Dilios en la película. Es genial contar con este narrador que puede llevar a la pantalla la prosa de Frank". El trío principal que conduce a los trescientos espartanos lo forman Leónidas, Dilios y un enigmático guerrero llamado El Capitán, interpretado por Vincent Regan. "El Capitán es probablemente uno de los personajes más apasionados de los trescientos espartanos, junto con Leónidas", dice Regan. "Históricamente, habría sido uno de los tres capitanes de los escoltas del rey". El Capitán se lleva consigo a la batalla a su hijo mayor, Astinos, interpretado por Tom Wisdom. "De alguna forma, El Capitán hace un gran sacrificio al llevar a su hijo mayor con él a la expedición porque se trata de una misión suicida", afirma Regan.
"Después de todo, sólo son trescientos espartanos contra un millón de
soldados del imperio persa. Pero él es extremadamente fiel a su rey y
su ciudad, y está dispuesto a sacrificar todo lo que tiene, su propia
vida y la de su hijo, por el ideal de libertad de su ciudad y de su
rey, que es también un buen amigo". El papel de Astinos supone el debut de Wisdom en
un largometraje, un detalle que podría haber jugado a su favor:
"Supongo que una de las razones por las que fui escogido es que
comparto algunas características con Astinos, que es un principiante en la guerra", dice. Astinos y otro soldado, Stelios, interpretado por Michael Fassbender, representan el entusiasmo de los jóvenes guerreros espartanos: "Stelios es muy espontáneo y apasionado", dice Fassbender.
"Piensa que ésta es su oportunidad de probarse a sí mismo en el campo
de batalla y tener la muerte gloriosa que anhela para cumplir su
destino como guerrero espartano". En el ejército de Jerjes, los espartanos han encontrado por fin un enemigo a su altura. Jerjes ha
dado vida a una fuerza exótica y extraordinaria en la que se mezclan
hombres raros, fuerza bruta, animales salvajes africanos, expertos en
magia y su guardia de élite, que recibe el nombre de Los Inmortales.
"Los Inmortales son su fuerza especial", dice Santoro. "Son guerreros enmascarados muy hábiles, espeluznantes y de fiera apariencia. Son sus mejores hombres". "Leónidas es lo contrario de Jerjes, que se sienta en su alta torre, soborna, seduce y mata a sus hombres para conseguir la victoria", destaca Butler. "Hay un diálogo maravilloso en el guión en el que Jerjes dice: '¿Cómo osas enfrentarte a mí cuando yo mataría gustosamente a cualquiera de mis hombres para conseguir la victoria?' Y Leónidas responde: 'Y yo moriría por cualquiera de los míos'. Para mí, ésta es la esencia de Leónidas". El plan de Leónidas es
usar la agreste orografía de Grecia contra los persas, conduciendo a
sus trescientos a las Puertas de Fuego de las Termópilas, un estrecho
pasillo entre dos imponentes rocas en los acantilados del Adriático,
que los persas tendrán que atravesar. Esta estructura natural
proporciona a los trescientos espartanos una ventaja estratégica que
les hace mucha falta. Pero no es inexpugnable, como Leónidas aprende de boca de un espectador circunstancial terriblemente deformado, Efialtes, que le descubre un camino de cabras oculto tras las rocas. Efialtes, interpretado por Andrew Tiernan, es descrito por Deborah Snyder como "un personaje triste. Fue un marginado en Esparta desde que nació, y aun así desea con todas sus fuerzas ser espartano". En cuanto el horizonte se oscurece con la impresionante visión de las fuerzas de Jerjes, comienza la batalla. "La historia de los trescientos espartanos es mucho más que una batalla", dice Miller. "Leónidas sabe que estos trescientos hombres no pueden vencer al ejército persa. 300
es una historia sobre luchar sabiendo que no puedes ganar. El hecho en
sí mismo es más poderoso que la suma de las flechas de los trescientos
guerreros. Esta gente, estos hombres en las Puertas de Fuego, están
preparados para morir. De hecho, Leónidas intenta que mueran.
Sabe que no tienen ninguna oportunidad de sobrevivir. Pero tampoco le
preocupa, pues sabe que algo se logrará. Considero a los espartanos
como los vencedores de las Puertas de Fuego. Puedes vencer siendo
derrotado". |