"Bee Movie", la comedia que cambiará lo que creía saber sobre las abejas
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Durante más de una década, Jeffrey
Katzenberg, el responsable de DreamWorks Animation, intentó atraer al icono
cómico Jerry Seinfeld, que se dio a conocer como cómico en clubes y por ser el
cocreador de la famosísima serie "Seinfeld", al mundo de la animación. Pero la
apretada agenda del cómico, las largas giras, la serie de televisión y los
deberes paternales, le impidieron considerar la oferta. Además, según dice
Jerry Seinfeld, no había encontrado el tema apropiado para su primera incursión
en el mundo de la animación... hasta la noche en que, durante una cena con
Steven Spielberg, se le ocurrió la idea por casualidad. Mientras cenaban, se hizo un
silencio incómodo y el cómico, en un intento por llenarlo, dijo lo primero que
le vino a la cabeza: tenía una idea para hacer una película acerca de unas
abejas ("bee" en inglés, pronunciado "bi"), un juego de palabras con "B-movies"
(pronunciado "bi-movis", películas de serie B). La mañana siguiente, Steven
Spielberg llamó a su socio Jeffrey Katzenberg, que se puso en contacto con
Jerry Seinfeld para decirle que le producían la película. "No pude reaccionar,
me convencieron", recuerda, "pero lo peor de todo era que no tenía ni idea del
tema de la película, sólo tenía el título. Por suerte, ha funcionado". Jerry Seinfeld decidió que Bee Movie
exploraría la vida desconocida de esta incomprendida especie, pero el gancho
sería la miel: "Si se quiere contar una historia acerca de las abejas, ¿de qué
se puede hablar? Se me ocurrió que los humanos les roban la miel. Trabajan
mucho para producirla y se la quitamos sin que se den cuenta. La hacen para
ellas, pero se la quitamos y la metemos en botes con etiquetas. Sacamos un
beneficio mientras ellas trabajan sin cesar. Pensé que era un buen punto de
partida para la historia". Pero Bee Movie no fue un proyecto que
Jerry Seinfeld se sacara del bolsillo en un abrir y cerrar de ojos. Su habitual
perfeccionismo queda patente en todos los aspectos de su primera película de
animación. Durante el proceso, que duró cuatro años, el cómico pasó de
guionista a productor y, finalmente, a protagonista. El resultado es un nuevo
tipo de película de animación con su sello cómico en cada fotograma. "No es la primera vez que uso la analogía
del recinto de arena infantil, pero la animación es como crear en un gran
recinto de arena", dice. "Es un poco como si dijeran: ‘Vamos a darte toda la
arena que necesites para hacer lo que quieras, las formas, el estilo, el
universo que quieras. Eso sí, te daremos la arena granito a granito, y nos
llevará cuatro años’. Era la única pega". Sacar a la abeja Barry de su entorno era
la excusa perfecta para que el guionista Jerry Seinfeld se riera de la cultura americana. “Barry ha terminado sus estudios universitarios y, un poco como el
personaje de El graduado, no está
seguro de dónde encaja”, explica el cómico. “Una serie de circunstancias le
obligan a salir de la colmena y aprende cosas del mundo con una amiga humana.
El mundo le hace desviarse de su camino, le entusiasma y le distrae. Se va por
otro derrotero que nada tiene que ver con lo que debe hacer una abeja”. La cultura humana evoluciona y cambia
constantemente, pero la cultura apícola ha sufrido muy pocos cambios en los
últimos 27 millones de años. Uno nace, estudia, se licencia, trabaja y muere.
No está tan mal si hay distracciones por el camino, pero en la colmena
empresarial de Nueva Colmena, la única elección que puede hacer una abeja es
qué trabajo realizar en el conglomerado que reglamenta cada aspecto de la
sociedad apícola para un único objetivo: fabricar miel. En el caso de Barry, la
empresa es Honex, que ofrece nada menos que 3.000 puestos diferentes (calentar,
enfriar, calibrar la viscosidad, remover, verter, limpiar, etcétera). Pero
cuando una abeja escoge un puesto, deberá mantenerlo toda la vida, no hay
salidas, promociones, vacaciones, días libres ni jubilación. Y para Barry, es
totalmente impensable. Sin saberlo, Barry imita a los humanos
cuando empieza a dudar si graduarse (estudia en la clase de las 9:15 de la
mañana) y pasar a trabajar para Honex. Sus padres tienen la esperanza de que
seguirá los pasos de su progenitor y escogerá la carrera de “removedor”. Pero a
Barry sólo le atrae la idea de conocer el mundo fuera de la colmena. Pero el vuelo de Barry con los Ases del
Polen es todo un descubrimiento. Ve un mundo que no había imaginado ni en sus
más alocados sueños, lleno de formas fantásticas, de colores y de gente.
Después de una aterradora y sumamente desagradable experiencia en una cancha de
tenis, de un encuentro esclarecedor en el parabrisas de un camión y de empaparse
bajo una tormenta, Barry acaba en el piso de una amable florista de Manhattan
llamada Vanessa. “Barry conoce a su amiga Vanessa porque le salva la vida
cuando uno de sus invitados quiere matarle”, explica Jerry Seinfeld. “En su
opinión, si alguien te salva la vida, hay que darle las gracias, no salir
volando. Y para hacerlo, le habla, a pesar de infringir la ley de la colmena.
Pero sería de muy mala educación irse sin darle las gracias”. Jerry Seinfeld siempre ha sido un
admirador de Renée Zellweger y pensó inmediatamente en ella para el papel de
Vanessa. “Renée es capaz de ser dramática, divertida, atontada y sutil. Su
talento es asombroso. Además tiene una voz increíble, y en una película de
animación, la voz lo es todo. He trabajado con cientos de actores y a veces hay
que explicar y explicar, pero Renée es como un violín capaz de dar todas las
notas”. El entusiasmo de la actriz por Bee Movie se debió a varios factores, la oportunidad de trabajar con Jerry Seinfeld, la
libertad creativa inherente a la animación y lo mucho que se reiría trabajando.
Dice: “La única restricción en animación es la imaginación de los creadores. Se
puede intentar todo sin preocuparse de la logística. Es alucinante la
creatividad que permite el medio. Durante las sesiones de grabación hay mucho
entusiasmo, mucha entrega, porque no hay que preocuparse de si se pone el sol o
llevamos retraso. Es un auténtico lujo”. Otro lujo para el reparto de Bee Movie era que Jerry Seinfeld estuviera presente en todas las sesiones de grabación,
algo nada habitual en la realización de una película de animación. Incluso
llegó a grabar diálogos con un compañero de escena. Normalmente, las
grabaciones se hacen de una en una, pero al estar Jerry Seinfeld disponible en
cada sesión, nació un nuevo proceso muy fluido y creativo. Si una frase no
gustaba al guionista/productor/actor, podía cambiarla en el acto. “Jerry es un genio de la comedia”, dice
Renée Zellweger. “Sabe diferenciar entre algo interesante y algo hilarante. A
veces basta una pausa, una inflexión, un tono, una respiración. Siempre sabe si
hay que exagerar o ser más comedido. Es muy conciso. Sabe adónde quiere ir y
sabe explicarlo, y eso no abunda. Nunca me hizo una sugerencia que no mejorase
la escena. En el cine de animación, el personaje se desarrolla completamente a
través de los diálogos”. La amistad que une a Barry con la
florista es, en opinión del humorista, el corazón de la película: “Su relación
sostiene la película porque es perfectamente creíble que sean amigos. No parece
extraño. En cuanto se les ve juntos y se les oye hablar, uno piensa: ‘Sí,
claro, son amigos’. Una de las mejores cosas de la película es que no se
cuestiona la relación entre una abeja y un ser humano”. “Matthew es amigo mío. Es un hombre muy
gracioso, tiene un gran sentido de la ironía, me gusta mucho”, dice Jerry
Seinfeld. “No tengo pensado hacer cine, por eso se me ocurrió que era una gran
oportunidad para trabajar juntos. Además, por mucho que digan los actores, les
encanta ese tipo de películas porque pueden presentarse en camiseta y la sesión
dura 45 minutos”. Cualquier película que incluya a un mejor
amigo también debe incluir a un adversario. Y para eso, nadie mejor que el
untuoso abogado sureño Layton T. Montgomery, que no ha perdido un solo caso en
los 35 años que lleva ejerciendo, encarnado por John Goodman. “Layton es el
clásico letrado sureño un poco corrupto que usa palabras oscuras”, dice Jerry
Seinfeld, riendo. “Es un hombre grande trajeado que no siempre juega limpio ni
usa tácticas del todo correctas”. “Interpretar a alguien como Layton T.
Montgomery, aunque sólo sea con la voz, es un dulce para cualquier actor”, dice
un entusiasmado John Goodman. “Decir que las sesiones de grabación eran
divertidas es quedarse corto. Y aunque sea un letrado algo dudoso, sólo hace su
trabajo. Alguien debe defender a la raza humana, ¿verdad?” Si Layton quiere sacar sangre en los
tribunales, hay otro al que también le vuelve loco el rojo líquido. Se trata
del mosquito Picacuernos. Al principio, su papel se limitaba a un breve
intercambio de palabras con Barry en un parabrisas, pero cuando Jerry Seinfeld
pidió al supercómico Chris Rock que prestara su voz al personaje, el papel
creció por arte de magia. “Chris y yo improvisamos casi todo el diálogo en el momento
de la grabación. Chris se inventó todo eso acerca de lo difícil que es para un
mosquito chico seducir a un mosquito chica porque ellas prefieren a las
libélulas y a las mariposas nocturnas, y siempre quieren intercambiar”,
recuerda Jerry Seinfeld. Chris Rock estaba encantado de contribuir
al proyecto: “Jerry me llamó y me alegré mucho de tener la oportunidad de
trabajar con él. Es uno de los ocho mejores cómicos del mundo, pero nunca
habíamos trabajado juntos. El papel original era mucho más pequeño, pero al
grabar juntos, y por suerte para mí, se amplió. Si no llega a estar él, se
habría quedado en dos líneas. Pero, claro, ante un cómico hay que demostrar de
lo que uno es capaz”. Patrick Warburton, que trabajó en la
serie “Seinfeld”, da voz al compañero de Vanessa en la cancha de tenis, un
hombre con “el cuerpo de un Dios y la mente de un muñeco de Mattel” llamado
Ken, para hacer honor a su físico y a su cerebro, empeñado en convertirse en el
novio de Vanessa y que, para colmo de males, es alérgico a las abejas. El proyecto gustó al actor, que se quedó
sorprendido por el estilo Seinfeld de la historia: “Es una historia típica de
Jerry porque habla de un mundo de explotación. No explotamos a las hormigas.
Pero las abejas son otro cantar. Hace millones de años que nos comemos su miel
y hace millones de años que polinizan los árboles y las plantas. ¿Y qué han
recibido a cambio? Nada de nada. Si a eso le añadimos nuestra famosa
‘corrección política’, casi parece posible que las abejas demanden a los
humanos por explotación. Es una historia ideal para Jerry”. Christina Steinberg recuerda: “Jerry se
moría de la risa cada vez que Patrick decía algo. Había que contratar cuatro
horas de estudio de grabación, aunque Patrick sólo tuviera dos líneas, por
culpa de las carcajadas de Jerry. Con todo el diálogo que grabó Patrick hay
bastante para otra película”. La productora tuvo que poner orden
durante las sesiones de grabación. “Supongo que es parte de mi trabajo. A
menudo tuve que ponerme seria porque se iban totalmente por otros derroteros
mientras lloraban de risa. Debía asegurarme de que grabaran el diálogo
necesario. Luego podían seguir divirtiéndose, lo que nos permitió obtener
material muy bueno y totalmente espontáneo”. “Una de las cosas que más me gusta de
esta película es que nunca se sabe por dónde va”, dice el director Steve
Hickner. “Al principio, Barry sale de la colmena y podemos creer que se trata
de la historia de una abeja que quiere ser un “as del polen”. Luego conoce a
una mujer y se convierte en una historia acerca de la amistad entre una abeja y
un ser humano. Luego llega el lío de la miel y la película toca temas más
grandes, como el de una abeja que demanda a la raza humana”. La producción
tuvo suerte de contar con alguien como Simon Smith, no sólo porque es un talentoso
director de animación, sino porque también es un fantástico doblador
profesional. Muy al principio, grabó diálogos en sustitución de los actores
para ayudar a refinar la historia. “Cuando empezamos, Simon hacía un montón de
voces, casi el 70%”, explica Christina Steinberg. “Simon tiene un talento
desconocido y es capaz de hacer voces totalmente dispares. Interpretó muchos
papeles para ayudar a los animadores”. Algunas de esas primeras grabaciones
están incluidas en la versión final, por ejemplo, la abeja que hace firmar una
renuncia a Barry antes de que este salga con los Ases del Polen; el camionero
que limpia el parabrisas mientras Picacuernos, Barry y otros insectos están
encima, y el ingeniero apícola que dirige una prueba de paracaidismo. “Supongo
que es el equivalente en animación a Alfred Hitchcock haciendo un papel
testimonial en sus películas”, concluye el director Simon Smith. |