"El increíble Hulk": Regresa la furia del gigante esmeralda
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Con su fuerza fuera de lo común,
su tamaño, velocidad, resistencia y habilidad para la lucha, Hulk se ha convertido en uno de los súper héroes más populares del cómic. Creado por el escritor Stan Lee y el artista Jack Kirby, el personaje
debutó en mayo de 1962. Lee acababa de finalizar el primero de una colección de libros protagonizado
por el aquel entonces desconocido equipo, Los 4 Fantásticos y se encontraba
enfrascado en la búsqueda de un héroe que no fuera guapo o bello sino alguien totalmente diferente, que pudiera capturar la imaginación de los lectores. Quería un “héroe incomprendido”. “Siempre me gustó la vieja película de Frankenstein. Y me parecía que
ese monstruo, interpretado por Boris Karloff, no era realmente 'el malo'. Él
era 'el bueno', no quería lastimar a nadie. Los 'malos' eran esos idiotas con
antorchas que subían y bajaban la montaña, persiguiéndolo y enfadándolo. Y
pensé, ¿no sería divertido crear un monstruo y convertirlo en 'el bueno' de la
historia?” Preguntándose cómo darle un nuevo giro al personaje clásico de Mary
Shelley imaginado por el director James Whale en 1931, Lee recordó otro de sus
favoritos de la infancia: el mitad hombre, mitad monstruo de Robert Louis
Stevenson, representado por el director Rouben Mamoulian en el clásico de 1931 El hombre y el monstruo (Dr. Jekyll
and Mr. Hyde). “Combiné a Jekyll y Hyde con Frankenstein -dice Lee- y me creé el monstruo que quería, que era realmente bueno, pero
nadie lo sabía. Y también era alguien que podía transformarse de hombre
corriente en monstruo, y fue así como nació la leyenda”. Lee y Kirby
imaginaron al Dr. Bruce Banner, un físico nuclear que cambió para siempre
después de un inesperado accidente durante unas pruebas con una bomba
experimental que bañó su cuerpo con rayos gamma. En cualquier momento en que se ponga furioso y la
adrenalina corra por el cuerpo de Banner, éste se transforma en el temible
Hulk, criatura de un poder y agresión sin límites. El Dr. Banner pasará el
resto de su vida peleando por controlar la furia de su alter ego y hacer el
bien como Hulk. Lee nos cuenta que,
“desde un principio pensé que sería divertido que el monstruo y el hombre se
odiaran. El bueno, Bruce Banner, no quiere convertirse en monstruo y desea
curarse. La criatura piensa que el científico es un enclenque y desea no tener
que volver a ser Banner”. Y esta batalla
por el dominio se ha prolongado durante años mientras los lectores devoraban las
historias. A
lo largo de su carrera, Hulk ha sido visto en numerosas
encarnaciones. No solamente salió de las páginas de un cómic para verse en la
televisión y la gran pantalla; también cambió de gris a verde y de torpe
merodeador a brillante colega,
pero siempre ha retenido los elementos importantes que lo han hecho ser amado
por el público durante 50 años.
Él continúa unido al científico confuso por su suerte,
entrelazados en una constante y volátil relación. |