Usted está aquí: Inicio Artículos "Fuerte Apache": todavía puede haber esperanza para algunos 13/02/2012
Acciones de Documento

"Fuerte Apache": todavía puede haber esperanza para algunos

Un grupo de adolescentes convive en un centro tutelar de menores bajo la supervisión de unos educadores que en muchos casos han dejado de creer en ellos y en su futuro.

Un grupo de adolescentes convive en un centro tutelar de menores bajo la supervisión de unos educadores que en muchos casos han dejado de creer en ellos y en su futuro.

 

 

Notas del director

Nuestra película es la historia de un hombre cansado que sigue en la brecha; alguien que ya no pone demasiadas esperanzas en sí mismo o en el fruto de su trabajo y que, sin embargo, se resiste a tirar la toalla. Toni Darder (Juan Diego) trabaja en un centro tutelar de menores, una realidad que en los últimos tiempos parece salpicar nuestras páginas de la actualidad, pero que ha formado parte de su vida durante más de treinta años.

Los centros tutelares de hoy en día son sin duda una mejora sobre los reformatorios de antaño. No sólo las instalaciones, sino también la legislación que los ampara, tienen ahora mucho más en cuenta los derechos del menor y sus necesi­dades. Y sin embargo, la realidad de estos centros se ha endurecido notablemente. Problemas como la droga, la violencia doméstica, el desarraigo social o los enfren­ta­mientos raciales tienen fiel reflejo en el bagaje personal de sus internos. Por parte de tutores y maestros, las sustituciones y la interinidad están a la orden del día, y la depresión y el estrés son las principales causas de baja entre el personal fijo.

Fuerte Apache no pretende ser un retrato pormenorizado de esta situación. Esa labor quizás corresponda más a la órbita del periodismo o el reportaje y, en todo caso, los que hemos hecho la película conocemos nuestras limitaciones. En realidad, y en más de un aspecto, Fuerte Apache podría considerarse un cuento para adultos, una fábula sobre las oportunidades para la esperanza que aparecen ines­pera­damente, a cualquier edad y en cualquier momento de nuestras vidas.

Aun así, lo cierto es que toda historia necesita un paisaje, y nosotros hemos intentado acercarnos al máximo al nuestro: desde el guión, desde el cásting de nuestros protagonistas hasta el diseño de nuestra producción, esa guía nos ha marcado el rumbo y guiado en nuestra labor. El cine reinventa la realidad, crea algo distinto en lo que, sin embargo, aspiramos a reconocernos. Mientras contábamos nuestra historia no hemos querido olvidar esa realidad de la que partíamos y de la que, aún sin saberlo, todos formamos parte.

Notas de los productores

El rodaje de Fuerte Apache tuvo lugar entre septiembre y octubre de 2005. Durante siete semanas y media, un equipo de setenta técnicos participó de la grabación de esta película. Canyelles (Barcelona), donde se encuentra la casa de colonias que se convirtió en el Centro Tutelar Can Jordá, y la ciudad de Barcelona (Barceloneta, Raval, Playa de San Sebastián, Born, etc.) concentraron la mayor parte de las localizaciones.

La mayor dificultad a la hora de encarar la producción de la película fue encontrar a nuestros chicos. Ingente fue la labor de la joven directora de reparto, Irene Roqué, que junto con el director probaron a 1.500 chavales. Hamza, el actor que interpreta a Tariq, fue el último en aparecer a las pruebas. Acompañaba a su hermano, que también participa en la película, y no tenía intención de presentarse. Ante la insistencia de Irene se leyó una separata y se grabó en vídeo. E hizo una prueba inolvidable.

Desde el principio tuvimos claro que el trabajo con los más jóvenes era el más delicado. Los actores Alberto Huici y Toni Bottaro (que también interpretan a dos educadores del centro) planificaron una brillante preparación previa al rodaje. Se buscaba trabajar con ellos sin quemar los personajes. Acompañarlos, guiarlos y cuidarlos dentro de una dinámica, la de rodaje, que es muy dura incluso para los profesionales.

Durante el rodaje en Can Jordá, hubo días que entre figuración y actores contábamos con casi cien jóvenes que convivían en el centro. No fue fácil "mover" un equipo tan grande. La secuencia del despertar de los internos, por ejemplo, supuso más de dos jornadas de trabajo.

Otra dificultad añadida supuso el durísimo calendario de trabajo de Lolita. Durante el rodaje de la película, la actriz se encontraba representando con éxito la obra de teatro Ana en el Trópico. Lolita sólo podía rodar con nosotros dos días a la semana. Terminada la función en Madrid, cogía un avión y se desplazaba a Barcelona, donde a primera hora comenzaba a rodar durante dos intensos días. Siempre profesional, siempre con una sonrisa, se ganó a todo el mundo en el rodaje.

Y Juan Diego. Si nunca tuvimos dudas sobre que él era Toni Darder antes de la producción, una vez vista la película es imposible imaginar el personaje con otro actor. Un ejemplo para los más jóvenes de la película, fue un lujo poder trabajar con él, y aprender con él.

FilaSiete
Nuestro boletín
Su dirección de correo

Visitar los archivos
Novedades FilaSiete

Música de cine: "Detrás de las paredes"

El trabajo de Debney es muy bueno, uno de los más lo­grados desde que James Newton Howard com­pusiese la ban­da sonora de "El bosque"

EN SERIE: "The Big Bang Theory", de Chuck Lorre, Bill Prady

Desde "Friends" no veía­mos una comedia televisiva con tanto ingenio en sus chistes, con un timing y unas si­tuaciones tan conseguidas, pletóricas de gags visuales

Oscar 2012: en sus puestos...

Los Oscar sellarán el próximo 26 de febrero un año de muy buen cine. La lectura ayer de los candidatos al premio de los académicos de Hollywood coloca a los aspirantes en la recta final sin grandes novedades, pero con alguna sorpresa con respecto a los Globos de Oro

Cómo escribir una serie dramática de televisión

Espartaco (Parte IV: Determinación del casting)

Glenn Close

Ignacio Ferreras, director y guionista de "Arrugas"