Aventura en el jardín
Arthur y los Minimoys
[2006]
Francia/EE.UU.
(Arthur and the Minimoys)
Luc Besson
Luc Besson, Céline García
Thierry Arbogast, Dominique Delguste
Eric Serra
Freddie Highmore, Mia Farrow, Ronald Crawford
New World
102 minutos
Todos los públicos
En su décima película como director, el polifacético Luc Besson ha querido acercarse a un público más joven con una arriesgada propuesta: un filme que combina acción real con animación en 3-D. El resultado, tras siete años de intenso trabajo, ha sido esta película de fantasía -concebida como primera parte de una trilogía- que cuenta la historia de un niño que se adentra en el mundo de los diminutos Minimoys para encontrar un tesoro y salvar del embargo la casa de su abuela. El filme, que posee todos los ingredientes de una buena historia de aventuras -héroes, tesoros, personajes malvados y hasta una historia de amor-, presenta una estructura con dos partes muy diferenciadas: una "realista" y otra animada. La transición entre ambas está bien conseguida y el paso de la acción real a la animación dentro de un mismo plano apenas se nota. En el arranque de la película destaca el buen trabajo de sus dos protagonistas -la solvente Mia Farrow en el papel de la dulce abuela de Arthur, y Freddie Highmore, quien demuestra una vez más que, pese a su juventud, es un actor a tener en cuenta- y el cuidado diseño de producción, que refleja en decorados y vestuario la América rural de los 60. El guión de esta primera parte tiene una buena estructura: presenta con claridad los conflictos y define ajustadamente a los personajes, con la ayuda de un destacable trabajo de cámara que consigue que el espectador se sienta próximo a los sentimientos de los protagonistas empleando bien planos cortos. El mayor problema de la película sobreviene en la segunda parte, la de animación en 3-D. El guión se desdibuja y las acciones se desarrollan de manera confusa y sin mucha lógica. La falta de solidez del guión queda sin embargo compensada por la calidad técnica de la imagen. El diseño de los personajes es sencillamente sorprendente, y lo mismo sucede con los distintos escenarios inspirados en la naturaleza. Así, texturas tan complejas como la del agua, presentan un nivel de realismo nunca visto hasta el momento en animación 3-D, ni siquiera en las superproducciones americanas de Pixar o Dreamworks.