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Thriller náutico



Se trata de una película de suspense y de terror. Un viejo barco está atracado en un puerto.
Carga: exóticos pájaros enjaulados y chocolate. La tripulación es tan inquietante y poco
de fiar como el barco; a pesar de todo, un joven viajero audaz ( Daniel Brühl ) entra en él como
polizón antes de zarpar. El polizón es descubierto y llevado ante el capitán ( Peter Mullan
), quien, ... Cargo [2006]
España/Gran Bretaña

Clive Gordon  Paul Laverty  Sean Bobbitt  Fernando Franco  Stephen Warbeck, Sergio Moure  Peter Mullan, Daniel Brühl, Luis Tosar, Nikki Amuka Bird  DeAplaneta 

Se trata de una película de suspense y de terror. Un viejo barco está atracado en un puerto. Carga: exóticos pájaros enjaulados y chocolate. La tripulación es tan inquietante y poco de fiar como el barco; a pesar de todo, un joven viajero audaz (Daniel Brühl) entra en él como polizón antes de zarpar. El polizón es descubierto y llevado ante el capitán (Peter Mullan), quien, contrariamente a lo que se estila en el Gull, no manda tirar por la borda al polizón. También protege y ayuda al polizón el cocinero (Luis Tosar).

El envolvente mar, el herrumbroso barco, la bodega oscura, los gritos de los pájaros cautivos, la chusma marinera... La música omnipresente, sobrecogedora y bella, resuena hasta las vísceras.

Cargo tiene un desarrollo medido y en creciente angustia. El final es hermosamente trágico. Pero es menos intenso ese final por culpa del actor Peter Mullan, que no carga bien con su personaje, con las consecuencias torturantes de los actos criminales que cometió. Su personaje vive en un hondo mundo de perversidad; y no se nota en su rostro ni en su gesto: lo que aparece, al contrario, es un actor muy afeitado, seguro de sí mismo, y convencido de que está haciendo el papel de su vida. Tal vez la explicación sea la que él mismo da: "Yo no me preparo para mis personajes".

Sí, se trata sólo de una película de terror y de suspense..., se trata en definitiva sólo de un entretenimiento peculiar, como es el de leer novelas de crímenes... Pero, en fin, dan ganas de poner en práctica con Mullan lo que en el Gull se hace con los polizones al llegar a alta mar -en la ficción, claro-.

Pedro Antonio Urbina