Homenaje a la nostalgia
Embrujada
[2005]
EE.UU.
(Bewitched)
Nora Ephron
Nora Ephron, Deia Ephron
John Lindley
Tia Nolan
George Fenton
Nicole Kidman, Will Ferrell, Shirley Maclaine, Michael Caine, Heather Burns, Jason Schwartzman, Kristin Chenoweth, Jim Turner
Columbia
En los años 60 se estrenaba en Estados Unidos la teleserie Embrujada, que los españoles pudieron disfrutarla unos años más tarde. La historia de Samantha, una bruja que hacía magia moviendo la nariz y que se casa con un mortal, conquistó a la audiencia de entonces. Hoy en día son muchos los que recuerdan con simpatía los esfuerzos de la bruja por no usar su magia y llevar una vida normal. La serie se ha convertido en un emblema de la televisión de los 60 en América, y no era de extrañar que alguna productora comprara los derechos para hacer su versión cinematográfica, al igual que se ha hecho últimamente con series como Los ángeles de Charlie o Starsky y Hutch. Lo que no se esperaba es que la película de Embrujada no fuera una adaptación de la serie, sino un homenaje a la serie, o mejor dicho, un homenaje a la nostalgia que hay alrededor de ella. La película de Columbia Pictures protagonizada por Nicole Kidman es la historia de una bruja, pero no la de Samantha, sino la de Isabel (Kidman), que quiere dejar de usar la magia y vivir como lo hacen los mortales. La serie original aparece en escena cuando Isabel encuentra accidentalmente un trabajo como actriz para interpretar el papel de una bruja en el remake televisivo de Embrujada. La película se puede separar en dos partes, la trama que da título a la película, el rodaje de la nueva versión de la mítica serie, imitada plano a plano y mostrando mucho material de archivo (los dos primeros capítulos de Embrujada). Una buena idea para recordar la serie original, pero que tras cinco minutos cansa. La segunda trama es la de Isabel, una bruja inocente clavada a lo que fue Samantha (en vez de una madre bruja tiene un padre brujo interpretado por Michael Caine), que busca a un chico y va a dar con una estrella de cine narcisista y caradura. Todo un inicio para una comedia romántica. Es en esta parte donde parece que se van a encontrar las sorpresas, sobre todo viendo que quien dirige la película es una especialista en comedias románticas taquilleras, Nora Ephron (Algo para recordar, Tienes un e-mail). Ephron sigue el patrón que tanto le ha servido anteriormente, pero no consigue dar ninguna chispa a la relación de los protagonistas, ni cuando se conocen, ni cuando se pelean, ni cuando sucede lo que es de esperar. Muchos trucos de magia, un descarado lucimiento de las estrellas, que hay unas cuantas, pero la película queda terriblemente insulsa, sólo apta para nostálgicos, muy nostálgicos de aquella serie.