Rotas, pero flores
Flores rotas
[2005]
EE.UU.
(Broken flowers)
Jim Jarmusch
Jim Jarmusch
Frederick Elmes
Jay Rabinowitz
Mulatu Astatke
Bill Murray, Jeffrey Wright, Sharon Stone, Frances Conroy, Jessica Lange, Tilda Swinton, Julie Delpy
Vértigo
Don Johnston (Bill Murray) es abandonado por su último ligue (Julie Delpy), y en ese preciso momento recibe una carta anónima informándole de que tiene un hijo. Su vecino, el etíope Winston, casado y con cinco niños, es un tipo sencillo que trabaja en una fábrica y tiene una insaciable afición por las investigaciones forenses al estilo CSI. Winston pondrá la energía y la pasión de las que Don carece al servicio de una misión: desvelar la identidad del hijo y a ser posible la de la madre, entre las cuatro mujeres con las que Don convivió. Oasis en San Sebastián Gran Premio del Jurado en el último Cannes, verdadero oasis en el secarral donostiarra versión 2005, esta road movie del ya cincuentón Jarmusch embelesa a la vez que defrauda. Embelesa porque el cineasta de Akron tiene talento por arrobas y lo saca a pasear en cada una de esas situaciones hilarantes dominadas por un enorme Murray (aunque demasiado cercano al de Lost in translation). Defrauda porque no sólo las flores están rotas, la película también lo está. Siempre cabe una defensa encendida de que las películas, como los cuadros, no se terminan sino que se dejan, y bla, bla, bla. Pero parece claro que falta estructura y sobra reiteración. Si uno logra salir del arrobamiento producido por un reparto excelente, una fotografía de altura, música oportunísima y diálogos muy divertidos, si logra salir, decía, pondrá los puntos sobre las íes: el guión está descuidadísimo, con un Jarmusch que ha metido la quinta (con un mimetismo evidente con su película anterior, Coffee & cigarettes) y se le nota demasiado relajado (abuso del fundido a negro, descuidado montaje, algunos planos contemplativos que parecen destinados a sumar minutos, demasiada reiteración casi autocomplaciente, un final construido de mala manera, etc.). Rebus sic stantibus, el firmante anima a ver y oler estas flores de Jarmusch. De acuerdo, no hay ramo, pero son flores. Y algunas son de concurso, y alguna, de primer premio.