La liberación de la tercera vía
Lucky break
[2002]
Gran Bretaña
Peter Cattaneo
Ronan Bennett
Alwin Kuchler
David Gamble
Anne Dudley
James Nesbitt, Olivia Williams, Timothy Spall, Bill Nighy, Christopher Plummer
Alta Films
El cine británico ha encontrado una muy fructífera veta en la comedia social. A medio camino entre el lamentable maniqueísmo de Kean Loach y los hilarantes pero superficiales gags de Mr. Bean, el peculiar sentido del humor inglés se acomoda en una tercera vía que aúna simpatía y verdad, entretenimiento y drama. Cuatro años después de su archiconocida Full Monty, Peter Cattaneo repite esquema: el proletariado de la Inglaterra industrial más gris sólo puede levantarse de lo más bajo apelando a la solidaridad y la imaginación. En este caso, dos ladrones muy chapuceros acaban en la cárcel, de donde intentarán escapar apuntándose como actores a un musical. Las anécdotas se suceden ante el evidente contraste de los rudos presos con las sutilezas de las bellas artes. Respecto a su obra anterior, Cattaneo prima lo humorístico y sentimental -con feliz historia de amor algo forzada- sobre lo social, aunque el sistema carcelario recibe un importante varapalo. Pero persisten los mismos valores de fondo: la amistad y la solidaridad frente a un mundo adverso, cruel con los débiles. El trabajo de los intérpretes vuelve a ser magnífico, con el protagonista James Nesbitt al frente de un espléndido plantel de secundarios con papeles como el de Christopher Plummer, un victoriano y bondadoso director de la cárcel que roza lo sublime. De las relaciones entre los personajes, sabiamente administradas con en el salero del humor por Cattaneo, surge la verdad, y de la verdad, la emoción. Hay un héroe absoluto (James Nesbitt), cuyo verdadero mérito será emerger desde la mediocridad inicial. Éste lidera a un grupo de fieles, cada uno con sus entrañables peculiaridades. Y, por supuesto, hay un malo, un policía terriblemente malo al que todos queremos darle su merecido.