Carreras de coches
Speed Racer
[2008]
Estados Unidos
Andy y Larry Wachowski
Andy y Larry Wachowski
David Tattersall
Roger Barton, Zach Staenberg
Michael Giacchino
Emile Hirsch, Christina Ricci, Matthew Fox, Susan Sarandon, John Goodman, Kick Gurry, Paulie Litt, Roger Allam, Hiroyuki Sanada, Richard Roundtree
Warner
129 minutos
Todos
Los directores de Matrix llevan a
la pantalla la serie japonesa de Tatsuo Yoshida con un llamativo despliegue
técnico en una cinta para todos los públicos.
La irrupción definitiva en
Occidente del cine de animación japonés se produjo a finales de los años 80 del
siglo XX con el estreno en Estados Unidos y Europa de dos películas
emblemáticas: Akira, de Katsuhiro
Otomo, y Porco Rosso, de Hayao
Miyazaki. Pero una década antes de ese fenómeno —a mediados de los 70—, la
animación japonesa ya había cautivado a millones de espectadores de todo el
mundo con las series televisivas Heidi y Marco, de los Apeninos a los Andes,
dirigidas por los mejores animadores nipones del momento. De
todas formas, la serie japonesa de dibujos animados pionera en Occidente fue
creada en 1967 por Tatsuo Yoshida, a partir de sus propios mangas (cómics),
para la legendaria productora japonesa Tatsunoko Productions. Denominada
originalmente Mach Go Go Go, en
Estados Unidos se estrenó con el título de Speed
Racer y, en España, como Meteoro.
Se estrena ahora su impactante versión fílmica, la quinta película como
directores de los hermanos Andy y Larry Wachowski, tras Lazos ardientes y las tres entregas de la saga futurista Matrix. La
acción de la película —como la de la serie— se desarrolla en un abigarrado
mundo retrofuturista, de estética sesentera. En él son muy populares las
carreras de coches, sobre todo de El Crisol, una competición por todo el mundo
en la que están permitidos los choques combativos y defensivos entre coches y
en la que los vehículos llevan todo tipo de sofisticados complementos, que les
permiten alcanzar velocidades increíbles, circular por paredes verticales,
hacer loopings y hasta volar. En
ese ambiente electrizante y agresivo ha vivido desde niño Speed Racer, un
temerario piloto adolescente, con muchas de las sobresalientes cualidades de su
hermano e ídolo, el legendario Rex Racer, que murió hace años en extrañas
circunstancias en un espeluznante accidente durante uno de los rallies
más peligrosos del circuito. Speed Racer corre en el impresionante bólido Mach
5, diseñado por su padre y su divertido mecánico. También siguen de cerca la
carrera del chaval su sufrida madre, su aguerrida novia y su goloso hermano pequeño.
La situación de todos ellos se complica cuando Speed Racer es tentado por la
oferta del millonario Royalton, que posee una escudería alucinante. Los Wachowski se mantienen fieles a
la serie original a través de una planificación muy agresiva y de un impactante
despliegue de efectos visuales, con el que recrean un mundo casi enteramente
virtual y extrañamente psicodélico. Cuesta un poco aceptar su arriesgada apuesta visual, y a muchos su
saturado colorismo les parecerá kitsch, videoclipero e incluso grotesco. Pero,
si uno la asume y se mete de lleno en este singular cóctel de animación y
acción real, disfrutará de lo lindo, pues la trama es entretenida, e incluye
numerosas secuencias muy espectaculares y varias subtramas dramáticas y cómicas
bien entrelazadas, que dotan de entidad a los personajes. Además, todos ellos
están muy bien interpretados por unos actores de primera fila, que se han
tomado en serio esta sorprendente incursión de los Wachowski en el cine
estrictamente familiar, pues la película nunca pierde ese tono.