Black radio power
Talk to me
[2007]
Estados Unidos
Kasi Lemmons
Michael Genet, Rick Famuyiwa
Stéphane Fontaine
Terilyn A. Shropshire
Terence Blanchard
Don Cheadle, Chiwetel Ejiofor, Cedric The Entertainer, Taraji P. Henson, Mike Epps, Vondie Curtis Hall, Martin Sheen, Martin Randez, Alison Sealy-Smith, Elle Downs, Ngozi Paul
Versus
118 minutos
Adultos
A pesar de la
irregularidad en su conjunto, Talk to me llega
al notable gracias a Don Cheadle que se echa la película a sus espaldas.
Es evidente que las décadas de los 60 y 70 marcaron
profundamente a una amplia generación de estadounidenses, a tenor del
revisionismo constante que se ha hecho a esta época desde la industria
hollywoodiense. La temática y los sucesos tratados suelen ser casi siempre los
mismos, y lo único que cambia es el punto de vista. En el caso de Talk to me,
otra película situada entre esos años, el punto de vista es bastante peculiar:
el protagonista es un personaje real, el ex convicto de color Ralph Waldo "Petey" Greene (Don Cheadle), un don nadie que consiguió un puesto
como disc-jockey en una emisora de Washington nada más salir de la cárcel. Su
estilo lenguaraz y directo a la hora de hablar de los conflictos raciales de su
tiempo le convirtieron muy pronto en un icono de la radio. La cinta se estructura en tres partes bastante
diferenciadas. La primera, la más brillante y disfrutable con diferencia,
muestra con humor y una tremenda energía la improbable ascensión de Greene
desde la celda al olimpo radiofónico. Es una carrera de obstáculos, de la que
sale airoso echándole todo el morro del mundo y superando una tendencia hacia
el alcoholismo y la autodestrucción. En su éxito tiene mucho que ver Dewey
Hughes (Chiwetel Ejiofor), el director de programación de la cadena
de radio, que pasa de la inicial aversión hacia "Petey", a creer
ciegamente que su querencia a no morderse nunca la lengua es la solución para
sacar a flote a la emisora. La segunda, muy correcta y contada con inteligencia
y rigor, se centra en el enfrentamiento del protagonista con los sucesos de la
época que más afectaron a la comunidad afroamericana (el asesinato de Martin
Luther King y la marcha sobre Washington). La tercera y última, en la que la
película acaba por diluirse y pierde fuerza de una manera alarmante, narra la
clásica incapacidad del ídolo para lidiar con el éxito, y el deterioro de su
relación con todos las personas que habían confiado más en él. A pesar de la irregularidad en su conjunto, Talk
to me llega al notable en gran parte gracias a que Don Cheadle se
echa la película a sus espaldas. Cheadle está soberbio una vez más, y además demuestra una gran valentía al
desafiar con este papel la progresión lógica de los actores consolidados: "Petey"
Greene, por su perfil extravagante y estridente, es la clase de personaje
que la mayoría acepta antes de interpretaciones como las de Hotel Rwanda
y Crash, y muy raramente después. Sin ningún lugar a dudas su ausencia
en la terna de nominados a mejor actor en la pasada edición de los Oscar es de
lo más inexplicable del año. E igualmente premiable está Chiwetel Ejiofor,
un habitual secundario de lujo que aquí ejerce labores de coprotagonista con
mucho aplomo. Siendo una producción
independiente, el trabajo de ambientación de la ambientación de la época es más
que digno.