Renée Zellweger rodó también hace poco la comedia de la 20th Century Fox Me, myself and Irene, dirigida por los hermanos Farrelly y coprotagonizada por Jim Carrey, y estrenó El soltero, una comedia romántica coprotagonizada por Chris O'Donnell. Sus filmes más recientes corroboran su calidad como actriz en alza y su gusto por proyectos con sustancia. Protagonizó Cosas que importan (Universal), un título alabado por la crítica en el que da vida a una joven que regresa a casa para ayudar a su padre (William Hurt) a cuidar de su madre moribunda (Meryl Streep) y que descubre la fuerza de los lazos familiares. En A price above rubies (Miramax) interpretó a una judía con dudas acerca de su religión; en el thriller psicológico El impostor (MGM) encarnó a una prostituta que es asesinada, y en The whole wide world, coprotagonizada por Vincent D'Onofrio, dio vida a una recatada maestra de Texas. Esta última interpretación recibió el reconocimiento de la crítica y del público en el Festival de Sundance, y le valió el premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cine de Mar de Plata y una nominación al premio Espíritu Independiente. Considerando que se matriculó en el curso de interpretación únicamente para poder graduarse en literatura por la Universidad de Texas, el ascenso al estatus de actriz principal de Renée Zellweger ha sido tan rápido como inesperado. Tras intervenir en varios programas de televisión como el telefilm A taste for killing (USA Network) y la serie Shake, rattle and rock (Showtime), hizo su debut cinematográfico con la película de Richard Linklater Dazed and confused. A continuación rodó Bocados de realidad (Ben Stiller), Amor a 45 revoluciones (por la cual recibió su primera nominación a los premios Espíritu Independiente), Ocho segundos, Matanza de Texas II, Empire records y Mi novio ha vuelto. Según Crowe, "el atractivo de Renée consiste en que es simplemente Renée, muy original y directa. Cuando le dije 'Has conseguido el papel' (en Jerry Maguire), se quedó callada un momento y luego contestó '¿Qué te hace pensar que lo quiero?'".
Renée Zellweger
actriz
La vulnerable interpretación de Renée Zellweger como pareja de Tom Cruise en Jerry Maguire entusiasmó a los críticos y al público y le valió varios galardones. El director, Cameron Crowe, le sacó del mundo del cine independiente para interpretar a la que califica como "el alma de la película": Dorothy Boyd, viuda con un hijo y contable que se unirá al agente deportivo Maguire en su búsqueda de una representación "con principios" y cuya relación terminará matrimonio. Por este trabajo el National Board of Review la eligió Mejor Actriz Revelación de 1996, ganó el premio Blockbuster a la Mejor Actriz de Reparto en una Comedia y fue nominada al Premio SAG.