Poeta redomado insiste en el mood
2046
[2004]
China
Wong Kar-Wai
Wong Kar-Wai
Christopher Doyle, Lai Yiu Fai, Hwan Pun Leung
William Chang
P. Raben, S. Umebayashi
Tony Leung, Gong Li, Himura Tahuya, Faye Wong, Zhang Ziyi, Carina Lau, Chang Chen, Wang Sum, Siu Ping Lam
Araba
Con siete películas desde 1988, todas recibidas con expectación y aplauso y casi siempre obteniendo diversos premios nacionales e internacionales, esta octava -2046- fue presentada a competición en el Festival de Cannes y en el de Valladolid. Wong Kar-Wai (Shangai, 1958) ha alcanzado ya ese privilegiado status de autor por el que cada anuncio de una obra cinematográfica nueva anuncia también un importante acontecimiento. No ha defraudado. Y no es que 2046 defraude, es que, cabría decir, es como una continuación, magnífica, de In the mood for love; o bien se trata de variaciones sobre aquel tema de amor. En el año 2000 presentó en Cannes esa famosa película que recibió tantos premios y distinciones, y llegó al Festival con el tiempo justo o hasta con retraso, tanto es así que aún no le había puesto título, y para distinguirla se llamó Untitled o bien Sans titre. La también famosa banda musical -Nat King Cole- no estaba completa... Y hay que pensar que otro tanto ocurriría con el montaje... Que de aquello sobraran escenas y secuencias enteras no es de extrañar. Cualquier autor haría lo mismo, por ejemplo: una novela desmesuradamente larga que hay que acortar para cumplir las bases de un concurso; lo sobrante puede en ocasiones ser otro libro. En cine cabe volver a filmar las mismas escenas -ya elaboradas- con otros actores... Estoy elucubrando, cierto; pero es muy llamativa la coincidente similitud y hasta igualdad entre In the mood for love y 2046; similitud y hasta igualdad en los interiores de la pensión/hotel, puertas, puertas, puertas... dormitorios mínimos, agobio de espacio. Esas paredes de noche, semejantes a un cuadro de Tápies. La farola bajo la lluvia. Canciones-bolero en castellano, entre otras una interpretación preciosa de Siboney, me parece que de Connie Francis. Los vestidos de las dos protagonistas de uno y otro film. Y la presencia de un Tony Leung que deambula del hotel al periódico y al restaurante de las dos películas, con un leve matiz diferenciador. El secreto que se confía a un árbol... Dije, y lo repito, que esa aparente repetición o variación es magnífica. Pocos autores tienen un tan personal y creador lenguaje: la imagen, palabra visual, decisiva especialmente en Kar-Wai, está al cuidado de tres directores de fotografía. Kar-Wai es un poeta redomado. Podría estar "hablando" horas y horas ante el espectador y le mantendría fascinado. Aunque sea impreciso, aunque parezca contradictorio, aunque quizá ni él mismo sepa qué ha dicho con esto o con aquello. Es igual. Así es el hacer de los poetas, su -diría Platón- entusiasmo y delirio divinos les domina. Así que en esta historia sin fronteras fijas, o indeterminada o ilimitada... se cuentan y se entrecruzan -entre el presente y el pasado, abiertos a un futuro como a un deseo- diversas historias de amor, misteriosas, o fatídicas, casi todas de amor desgraciado, o casi sólo egoísta, o de una sexualidad degradante. Sólo en una -pero en una- hay lucha esforzada, a prueba de lágrimas y de dolor, por conseguir el amor; en esta hay claridad, en esta hay castidad y hay fidelidad, en esta hay una radiante alegría.