Compuesta y sin novio
27 vestidos
[2008]
Estados Unidos
(27 dresses)
Anne Fletcher
Aline Brosh McKenna
Peter James
Priscilla Nedd Friendly
Randy Edelman
Katherine Heigl, James Marsden, Malin Akerman, Judy Greer, Edward Burns
Fox
107 minutos
Jóvenes
Un exponente más de la decadencia de la comedia romántica
made in Hollywood, que con todo, lleva ganados 85 millones de dólares.
Hace unos días, después de recoger sus tres flamantes Goyas
por esa pequeña joya llamada La Soledad, el
realizador español Jaime Rosales
afirmaba que, en el cine tenía que haber de todo, emoción, profundidad y fuegos
de artificio porque: "Si sólo existiera
Bergman, nos tiraríamos todos por la ventana, ¿no?". Creo que esta frase explica
dos cosas: el éxito de esta comedia romántica en EEUU, donde ha ganado ya 60 millones
de dólares y mi buena predisposición al ir a verla. Los críticos al fin y al
cabo, son de carne y hueso, y entre drama y drama, a nadie le amarga un dulce,
aunque sea la ligera historia de una eterna dama de honor que no encuentra a su
príncipe azul, o peor, ignorada por su príncipe azul. El
problema es que, a pesar de las buenas intenciones del público y de quien
suscribe estas líneas, 27 vestidos no
pasa los más elementales mínimos de calidad. Se trata de una comedia simplona,
a ratos tediosa, muy machista de fondo –si es que tuviera algún fondo- y con un
argumento mil veces visto. Sorprende que el guión esté escrito por Alina Brosh McKenna, autora del libreto
de la –muy superior- El diablo se viste
de Prada. Claro que en aquella adaptaba y aquí la ¿historia? es original. Katherine Heigl (Anatomía de Grey, Lío embarazoso) defiende como puede su insulso
personaje, Edward Burns se pasea sin
despeinarse y James Marsden sería un
estupendo candidato para otras comedias románticas…si las hubiera. Porque, al
final, lo que confirma 27 vestidos es
que la comedia romántica sigue en crisis y que mientras esta dura –como la
gente quiere ir al cine a reírse y no es bueno seguir perdiendo dinero- lo
mejor que puede hacer Hollywood es colorear películas de los años 40, o dedicarse
a los remakes, que títulos hay.