Dos buenos actores
Ahora o nunca
[2008]
Estados Unidos
(The bucket list)
Rob Reiner
Justin Zackham
John Schwartzman
Robert Leighton
Marc Shaiman
Jack Nicholson, Morgan Freeman, Sean Hayes, Rob Morrow, Beverly Todd, Alfonso Freeman, Rowena King
Warner
97 minutos
Jóvenes
Un telefilm caro que se salva por la presencia
poderosa de dos grandes actores.
Carter Chambers
(Morgan Freeman), mecánico e intelectual, felizmente casado, se encuentra
compartiendo habitación de hospital con el egoísta e insoportable
multimillonario Edward Cole (Jack Nicholson), propietario del hospital y de
otras muchas cosas. Ambos tienen cáncer y ambos reciben el mismo diagnóstico,
les queda un año de vida. Ante la sentencia Edward decide poner en práctica una idea de Carter,
escribir una lista de "cosas que hacer antes de morir", y realizarla. No
es la primera vez que se lleva a la pantalla esta idea. Sin ir más lejos
Isabel Coixet hace algo similar en Mi
vida sin mi, pero donde Coixet es realista hasta la crueldad, el veterano
Rob Reiner (La princesa prometida, Algunos hombres buenos, Misery)
hace una fantasía agradable, con envoltorio de comedia, para transmitir un
mensaje bienintencionado, con lo que eso tiene de bueno y de malo. De bueno
porque la comedia y la sonrisa permiten abordar cualquier tema, de malo porque
si es imposible de creer y el espectador no entra, el mensaje no llega a
puerto. Por una parte es imposible que esos dos hombres se encuentren en una
habitación de hospital, es imposible que se lleguen a hablar, es imposible que
se hagan amigos, es imposible que emprendan un viaje a Europa, Egipto, el
Himalaya, el Taj Mahal, etc. En su condición, es imposible que Cole gaste una
fortuna para alegrar a un desconocido y es imposible que cambie de actitud. Pero Reiner (Bronx, Nueva York, 1947) tiene oficio y los dos actores
protagonistas son magníficos de modo que se puede dar por válida la situación y
disfrutar del enfrentamiento. Una visión plana, materialista y egoísta del
mundo o una visión trascendente "se llama fe" dice Freeman, que te lleva a
hacer felices a los demás. El narrador, Freeman, no dice "Edward Cole fue un
maldito egoísta", sino "murió con el corazón abierto a los demás".
Poco más que un telefilme (caro porque ha costado unos increíbles 45
millones de dólares), no demasiado profundo, pero generoso y bienintencionado.