Extraña, extravagante, humana
Amador
[2010]
España
Fernando León de Aranoa
F. León de Aranoa
Ramiro Civita
Nacho Ruiz Capillas
Lucio Godoy
Magaly Solier, Celso Bugallo, Pietro Sibille, Sonia Almarcha, Fanny de Castro
Alta
112 minutos
Mayores de 16 años (temática, lenguaje crudo)
Fernando León confirma que es un estupendo escritor de personajes en este extraño cuento sobre la relación entre una joven inmigrante y un anciano. Fernando León (Madrid, 1968) se estrenó en el cine con notable con Familia y Barrio, dos películas de buena calidad e indudable sello social. Después rodó una película sobresaliente -Los lunes al sol- que arrancó a Javier Bardem una de sus mejores actuaciones. En su cuarta película patinó: Princesas, el retrato de dos jóvenes prostitutas, no consiguió convencer a la crítica. Pero a pesar de este fallo, León es un cineasta al que hay que seguirle la pista y en Amador confirma que su interesante trayectoria continúa. Por un imperdonable error de no sé quién, leí -antes de ver la película- una sinopsis que circula por internet y que contaba un dato fundamental que ocurre en el minuto 40 del metraje. Explico esto porque no hay nada peor que ver esta película teniendo excesiva información. Y en concreto, saber lo que va a pasar en el minuto 40 puede destrozarte literalmente la primera parte de la película (que es lo que me pasó a mí). Al igual que sucedía en Los lunes al sol, el realizador madrileño muestra un amplio abanico de personajes golpeados por la vida a los que resulta imposible no querer. A través de unos diálogos excesivamente literarios, pero en cualquier caso muy bien escritos (hay algunos de la joven inmigrante con la prostituta madura enmarcables), Fernando León habla de la importancia de la familia, de la búsqueda del amor, del valor de la vida, de la dificultad de vivir en un país extranjero, de la pobreza, del modo trascendente de afrontar la muerte o del papel de la religión. Todo va fluyendo con naturalidad, con verismo, con la cercanía que da el hablar con sensatez y sentido común de temas que son universales. Lo extraño, y quizás es el mérito de la película, es que precisamente la historia central que se nos cuenta es inverosímil, insensata y antinatural. Y es que la historia, como en los cuentos, es sólo una excusa para hablar de otras cosas. Habrá quien se escandalice, se lleve las manos a la cabeza o quiera extraer conclusiones morales. Una pena, porque el valor está alrededor de la historia y el argumento es lo de menos. Por eso todavía no he perdonado al tipo que me contó la película hasta el minuto 40. Ana Sánchez de la Nieta ▲ Los personajes. ▼ La escasez del argumento. Valoración: 3'5/5
Para quien quiera saber de qué va la fiesta diré que cuenta la historia de Marcela, una joven inmigrante, embarazada y con serios apuros económicos, que ve el cielo abierto cuando encuentra un trabajo como cuidadora de un anciano, Amador. Con esta sencilla premisa León construye una historia sorprendente, macabra a ratos y extravagante casi siempre, pero de un gran interés humano.