El discreto encanto del western clásico
Appaloosa
[2008]
Estados Unidos
Ed Harris
E. Harris, Robert Knott
Dean Semler
Kathryn Himoff
Jeff Beal
Ed Harris, Viggo Mortensen, Renée Zellweger, Jeremy Irons, Timothy Spall, Lance Henriksen, Tom Bower, James Gammon, Ariadna Gil
TriPictures
114 minutos
Jóvenes
Ed Harris dirige, produce y protagoniza un más que notable western que entronca con el cine de John Ford. Ante una película como Appaloosa puede uno enzarzarse en el eterno debate de si el western es un género muerto. Ante la evidencia de que, aunque con cuentagotas, se siguen haciendo buenas películas de vaqueros (Open Range, El asesinato de Jesse James o El tren de las 3:10, son sólo algunos ejemplos) habrá quien responda, también con razón, que la calidad de estos filmes no se corresponde con los resultados en taquilla. En definitiva, ante una historia como Appaloosa puede uno atrincherarse en lecciones sobre teoría del cine pero puede también olvidarse de todas ellas y disfrutar de una pequeña joya que, sin excesivas pretensiones, me parece una de las mejores películas de los últimos meses. Ed Harris vuelve a colocarse detrás de las cámaras –ya lo hizo en Pollock- para rodar un film que en ningún momento quiere ser original. Al contrario, que se gloria de copiar a los clásicos; o mejor a "el clásico", porque Appaloosa entronca directamente con el cine de John Ford, aquel hombre que hacía películas del Oeste. Harris demuestra -como demostró Ford en La diligencia o en El hombre que mató a Liberty Valance, referencia obligada- que, para rodar un buen western, bastan tres o cuatro personajes bien construidos, unas réplicas ajustadamente escritas y un par de persecuciones y duelos correctamente rodados (los tiempos de Ford no eran de grandes alardes técnicos, y a pesar de todo, alguno de sus travellings siguen siendo -más de medio siglo después- tema de discusión entre cinéfilos). Con estos mimbres que fabricaron los mejores westerns construye Harris Appaloosa a partir de una novela de Robert B. Parker: la historia de una fuerte amistad entre dos rudos vaqueros (Viggo Mortensen y el propio Ed Harris), su enemistad con el malo (interpretado por Jeremy Irons) y el amor por la chica (Zellweger). Esta aparentemente simple narración está enriquecida por unas interpretaciones maravillosas que sacan el máximo partido a unos personajes ya de por sí muy jugosos; unos diálogos deliciosos (y en algunos momentos muy divertidos) y un ritmo sosegado –de cierto declive contenido- que no cansa en ningún momento. ¿Y no tiene fallos Appaloosa? Por supuesto, habrá quien eche de menos un montaje más efectista (que cambio por cualquiera de las líneas de diálogo), quien espere más peleas, a quien le moleste la deliberada sencillez del planteamiento o quien piense que en un western los malos tienen que ser más malos y los buenos más buenos (quizás es la única concesión a la "modernidad" que hace este clásico western). En cualquier caso, son defectos menores que no impiden que Appaloosa, sin ser una obra maestra, nos de pistas de por qué a nuestros abuelos les gustaban tanto las películas del Oeste. Ana Sánchez de la Nieta