Carreras amenazadas
Bajo amenaza
[2011]
EE.UU.
(Trespass)
Joel Schumacher
Karl Gajdusek
Andrzej Bartkowiak
Bill Pankow
David Buckley
Nicolas Cage, Nicole Kidman, Ben Mendelsohn, Liana Liberato, Cam Gigandet, Jordana Spiro, Dash Mihok
Aurum
91 minutos
Mayores de 18 años (violencia, erotismo)
Nicole Kidman y Nicolas Cage atrapados en un thriller tópico sin alicientes. La nueva propuesta de Joel Schumacher resulta insulsa y decepcionante. El director y guionista neoyorquino que cuenta con trabajos notables como Veronica Guerin (2003) y otros algo desafortunados como Batman y Robin (1997), se ha metido esta vez en un thriller (por asignarlo en algún género) que viene a contarnos una historia trillada: familia rica es asaltada violentamente en su propio hogar por ladrones despiadados. Si bien un relato como éste poco puede añadir en el plano narrativo, uno se espera algún tipo de genialidad en el planteamiento formal. Lo vimos el año pasado en el sugerente aunque descontrolado trabajo de Miguel Ángel Vivas, Secuestrados, o hace ya unos cuantos con la tortuosa cinta de Haneke, Funny games (2007). En el caso de Schumacher, si hubo alguna intención creativa ésta se perdió por el camino... igual que el suspense. La pareja oscarizada protagonista, Kidman y Cage, ya dirigidos anteriormente por Schumacher en Batman forever (1995) y 8 mm. (1999) respectivamente, no se debieron leer el guión de Karl Gajdusek, primer largo de este guionista acostumbrado a la acción televisiva. En caso contrario, ya estaban avisados de la caída de sus carreras. Y es que la historia, incapaz de mantener la atención del espectador tras los primeros 15-20 minutos, es una carrera de saltos y atropellos con giros previsibles donde las subtramas caen por su propio peso: las peleas entre los ladrones (que por cierto, dan pena en vez de miedo), los engaños del matrimonio, la hija adolescente convertida en heroína, etc. Como era de esperar, la violencia es excesiva y, lo que es peor, inefectiva, igual que esos flashbacks de relleno. Entre tanto grito, sobre todo el de Kidman, que llega a exasperar, se vislumbra el retrato de una pareja y un estilo de vida cuya cercanía a la realidad sí produce escalofríos. Una sátira donde las apariencias controlan los sentimientos y la obsesión por el dinero alcanza límites insospechables: el personaje de Cage cree que su seguro de vida vale más que la suya propia. Aunque la cinta no funcione como thriller ni tampoco para el lucimiento de sus estrellas, quizá podemos sacar un guiño a la crisis de valores contemporánea, fuera ésa o no la intención de sus creadores. Cristina Gómez ▲ Las vistas desde el jardín.
▼ Que se produzcan guiones como éste.
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