No va más
Be cool
[2005]
EE.UU.
F. Gary Gray
Peter Steinfeld
Jeffrey L. Kimball
Sheldon Kahn
Baby Bash, Frankie J., Happy Perez
John Travolta, Uma Thurman, James Gandolfini, The Rock, Harvey Keitel, Vince Vaughn, Danny DeVito, Cedric the Entertainer, Christina Milian
Fox
Hace diez años Scoot Frank adaptaba con éxito la novela Zigzag movie de Elmore Leonard. La película, que se tituló Cómo conquistar Hollywood, narraba la historia de Chili Palmer (John Travolta), un gángster que, cansado de su "monótona" existencia, decidía aprovechar sus dotes como extorsionador para introducirse en la industria cinematográfica. Leonard quedó tan encantado con la cinta -según él, es la mejor adaptación de una novela suya- y con la interpretación de Travolta que decidió escribir una secuela, Be cool, que ahora se estrena en la gran pantalla. En esta segunda entrega, Chili Palmer cambia el celuloide por la música y dedica sus esfuerzos a promocionar a una joven cantante con la ayuda de Edie Athens (Uma Thurman), una joven viuda que ha heredado un sello discográfico independiente en crisis. No le faltaban a Be cool atributos para repetir el éxito de la primera parte. La película cuenta con un reparto de lujo; al dúo protagonista (Travolta/Thurman) se suman De Vito, Keitel, Vaugh, Christina Milian... y unos geniales Steven Tayler y Joe Perry (Aerosmith) haciendo de ellos mismos. La realización de Gary Gray es correcta, si bien hay momentos demasiado similares a Italian job, y la parte musical, como no podía ser menos en una cinta sobre este tema, muy conseguida y soberbia en algunos momentos, como la escena del concierto de Aerosmith. Sin embargo, Be cool se queda en una de esas "segundas partes que nunca fueron buenas"; quizás sobran personajes secundarios y tramas que se hacen repetitivas, quizás se abusa del chiste fácil, la violencia absurda y el diálogo procaz. Quizás con una buena idea -un gángster metido en un mundo de gángsters peores que él- da para una buena película, pero no para dos. La cinta tiene un guión casi inexistente, y para rellenar el hueco se componen distintos cuadros cómicos que recrean escenas célebres de películas anteriores, especialmente de Pulp fiction, que emparejó en una pista de baile a Travolta y Thurman en 1994. Hay momentos muy divertidos, referencias cinéfilas ingeniosas y escenas desternillantes, como la de Christina Milian cantando al piano una empachosa melodía ante la cara embobada de su mentor Travolta y la escéptica de Uma Thurman que, simplemente, no da crédito al arrobo del mafioso.