Delicadeza
Bright Star
[2009]
Reino Unido
Jane Campion
J. Campion
Greig Fraser
Alexandre de Franceschi
Mark Bradshaw
Abbie Cornish, Ben Whishaw, Paul Schneider, Kerry Fox, Edie Martin, Thomas Brodie-Sangster, Claudie Blakley
Vértigo
119 minutos
Mayores de 16 años
Jane Campion vuelve al cine de época para contar el romance de John Keats y la joven Fanny Brawne. La neozelandesa Jane Campion ganó la Palma de Oro en Cannes en el año 1993 por El piano, un sobrevalorado drama erótico de época. 16 años después Campion volvió a Cannes con Bright Star, otro drama histórico-romántico basado en un hecho real: la historia de amor entre el poeta inglés John Keats y la joven Fanny Brawne. Un romance apasionado e imposible por la falta de salud y la ruinosa situación económica de Keats. La crítica acreditada en el Festival acogió el film con entusiasmo y frialdad a partes iguales. Parece que en España ha pesado más la frialdad porque la cinta se estrena con mucho retraso. Y se entiende el temor de los distribuidores: en el país de Torrente estrenar esta película conlleva algún riesgo. Si hay un adjetivo para calificar Bright Star éste es delicado. A partir de la correspondencia de Keats -unas preciosas y apasionadas cartas que escribió a Fanny Brawne- Campion construye una historia de amor intimista, melancólica y elegante. El romanticismo de la cinta está hecho a partir de miradas, de pequeños gestos, de caricias y de versos... sobre todo de versos, de poesía. Una construcción muy alejada de cierta tendencia del cine romántico actual, que entiende poco de sutilezas. Por eso se entiende el retraso en la llegada de esta película. Quienes superen los prejuicios, y se acerquen a esta historia de ritmo pausado y tono nostálgico, encontrarán una obra de cuidadísima producción, con una puesta en escena y una fotografía mimadas al detalle, un vestuario perfecto, unas poesías preciosas, unos paisajes de la campiña inglesa encantadores y unas buenas interpretaciones de Ben Whishaw (El perfume, Retorno a Brideshead), que empieza a abonarse al cine de época, y Abbie Cornish (Candy) en un sorprendente cambio de registro. ¿Que la historia es poca cosa y está contada de forma algo académica? Pues quizás, pero sólo por este magnífico envoltorio merece la pena, y más que de sobra. Ana Sánchez de la Nieta ▲ La cuidadísima puesta en escena. ▼ Que haya quien por miedo al tempo lento se pierda este pequeño disfrute.