El ventanuco indiscreto
Disturbia
[2007]
EE.UU.
D.J. Caruso
Christopher Landon, Carl Ellsworth
Rogier Stoffers
Jim Page
Geoff Zanelli
Shia LaBeouf, David Morse, Sarah Roemer, Carrie-Anne Moss, Aaron Yoo
Universal Pictures
104 minutos
Jóvenes-adultos
D. J. Caruso (Connectica, 1965) es otro director que hace compatible su trabajo en series de TV (ha dirigido capítulos de The Shield, la discreta producción de la Fox que va por la sexta temporada, con un protagonista, Michael Chiklis, ganador del Emmy 2002 y del Globo 2003) con alguna película, de vez en cuando. Disturbia, siendo una película muy discreta, es su mejor trabajo hasta la fecha, cosa nada difícil si se han visto las anteriores (Apostando al límite, Vidas ajenas, The Salton Sea). No hace falta ser un lince para percibir las fuentes en las que han tomado agua los guionistas Landon (Blood & Chocolate) y Ellsworth (Vuelo nocturno): La ventana indiscreta, fascinante película de Hitchcock, por un lado; y, por otro, un puñado de thrillers recientes protagonizados por chico patoso con intervención de la tecnología y de cuenta atrás en plan videojuego (Cellular, por ejemplo), mediando una vistosa chica florero con tendencia a desabrigarse. El planteamiento de Disturbia no está mal y tiene cierta gracia, pero paulatinamente la trama se torna chusca, manida y elemental hasta quedar en un pasatiempo para adolescentes no demasiado exigentes, porque los guionistas hacen lo que les da la gana sin sentirse obligados a ser coherentes con la historia que están contando. Shia LaBeouf certifica su talento interpretativo, encarnando aquí a un adolescente con el pavo bien subido. Con una historia más elaborada y unos personajes con más recorrido, la película hubiera mejorado un montón. Que se lo cuenten a la pobre Carrie-Anne Moss, un fantasma insignificante. O al gran David Morse (Bailar en la oscuridad), un malo estereotipado e increíble. Con todo, ha recaudado 80 millones en USA, buena bolsa porque costó 20.