Una ¿nueva? comedia desinhibida y con moraleja, y van...
El cambiazo
[2011]
EE.UU.
(The change-up)
David Dobkin
Jon Lucas, Scott Moore
Eric Alan Edwards
Greg Hayden, Lee Haxall
John Debney
Ryan Reynolds, Jason Bateman, Leslie Mann, Olivia Wilde, Alan Arkin
Universal
113 minutos
Mayores de 18 años (lenguaje, sexo crudo)
Ryan Reynolds y Jason Bateman interpretan a un padre de familia y un actor de cine porno que deciden cambiar sus vidas. Desde que Apatow se convirtiera en el rey de la comedia chusca, empezó a desarrollarse un subgénero -muy yanqui, todo hay que decirlo- que propone una especie de cine educativo y con moraleja envuelto en papel de comedia procaz y desinhibida. El esquema es muy simple, hay unos cuantos personajes muy burros que beben, se drogan, insultan, vegetan y fornican... para darse cuenta a mitad de película que así no son felices y que es mejor no beber, no fumar, trabajar, ir al gimnasio, ser fiel a la pareja y cuidar a los animales. Por supuesto, no se trata de contar una historia de redención, como han hecho tantas obras maestras del cine, ni siquiera de reflejar una evolución psicológica en la pantalla... Todo es epidérmico, sentimental y frívolo. Algo más parecido a "oye, que en el fondo, aunque seamos brutos, tenemos buenos sentimientos" que a otra cosa. En el fondo lo que revela este tipo de cine es una falta de talento de libro, una inercia repetitiva y tediosa, una incapacidad para desarrollar coherentemente una narración y unas ganas increíbles de contentar a todos y hacer caja. Lo sorprendente es que no es raro encontrar en este tipo de películas actores de talento que suelen ser los que salvan estas historias casi imposibles. ¿Títulos? Desde Lío embarazoso a Sin compromiso, Con derecho a roce o la más reciente Crazy, stupid, love. ¿El cambiazo? Pues eso, la historia de un padre de familia y un actor de cine porno que quieren cambiar sus vidas. Luego se dan cuenta de que no, claro, que es mejor como están. Entre medias, una sucesión de situaciones de pésimo gusto y muy poca gracia. Ana Sánchez de la Nieta ▲ De verdad que no lo encuentro.
▼ El pésimo gusto que rodea a la comedia.