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Peter Morgan, suma y sigue



Sin desmerecer el excelente trabajo de Ron Howard, hay películas que pertenecen a su
guionista. Morgan ya nos deslumbró con The Queen, y vuelve a hacerlo de la mano de dos actores
soberbios.

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""; //-- ... El desafío. Frost contra Nixon [2008]
Estados Unidos  (Frost/Nixon)

Ron Howard  Peter Morgan  Salvatore Totino  Dan Hanley, Mike Hill  Hans Zimmer  Frank Langella, Michael Sheen, Kevin Bacon, Sam Rockwell, Oliver Platt, Rebecca Hall, Matthew Macfadyen, Toby Jones  Universal  122 minutos  Jóvenes 

Sin desmerecer el excelente trabajo de Ron Howard, hay películas que pertenecen a su guionista. Morgan ya nos deslumbró con The Queen, y vuelve a hacerlo de la mano de dos actores soberbios.

 

 

EL desafío. Frost contra Nixon justifica su razón de ser y se erige indiscutiblemente como una de las cintas del año, porque detrás de ella está un genio llamado Peter Morgan. Ha demostrado una habilidad sin igual a la hora de dramatizar eventos históricos, ya sean recientes o no, y de dotar a personajes reales de una profundidad e interés tan marcados que te hacen desear que la persona retratada esté a la altura de su alter ego cinematográfico. Su gran trabajo es The Queen, pero también hay que reconocer los méritos de El último rey de Escocia, Las hermanas Bole­na o The deal, una tv movie sobre la rivalidad entre Tony Blair y Gordon Brown que guarda bastantes similitudes con su último proyecto. También hay que decir que con El desafío... tenía gran parte del trabajo hecho, ya que adapta su propia obra de teatro, estrenada con gran éxito tanto en Nueva York como en Londres, que ya contaba con los mismos actores principales.

La historia, para quien no la sepa, orbita sobre las entrevistas televisivas que el presentador inglés David Frost le realizó al ex presidente norteamericano Ri­chard Ni­xon en 1977. Desde que dimitiera de la pre­si­dencia en 1974 por el escándalo Wa­ter­ga­te, Nixon no había hablado para nin­gún me­dio de comunicación. Frost puso empe­ño personal y parte de su fortuna para hacerse con una de las grandes exclusivas de la historia, y además lograr que el antiguo líder del mundo reconociera por primera vez su implicación en la conspiración política que acabó por dinamitar su mandato.

El filme, en su primer tercio, ofrece un interesante y dinámico retrato sobre el funcionamiento de los medios de comunicación de masas en los años 70, pero es en el momento en el que comienzan las entrevistas entre los dos hombres que dan título a la película cuando ésta se vuelve verdaderamente oscarizable. No hay palabras para describir la sensación de intensidad que desprende el duelo entre dos personajes absolutamente contrapuestos pero igualmente fascinantes. Frost como el show­­man televisivo extrovertido y amante de la vida, que sin embargo quiere trascender como sea en una profesión que no le toma demasiado en serio, y Nixon como el solitario y taciturno que mide cada una de sus palabras y gestos para no traicionar su pose de hombre seguro de la honestidad de todas las decisiones que tomó durante su presidencia. Morgan se toma en el guión todas las licencias del mundo (es­to se hace especialmente ostensible en una supuesta conversación telefónica nocturna que tiene lugar entre los dos personajes), pero no las esconde y contribuyen además a que el conjunto sea puro cine sin transgredir necesariamente su sentido histórico.

Mención aparte merecen también los dos actores protagonistas: Michael Sheen co­mo David Frost y Frank Langella como Ri­chard Nixon. Ninguno guarda un gran parecido físico con su personaje real, pero modulan a la perfección sus voces y hacen suyos cada gesto y emoción. Langella ha sido nominado al Oscar, así como la propia película, el director, el guionista y los mon­­ta­dores.

Juan Claudio Matossian


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