A la medida
El luchador (The wrestler)
[2008]
Estados Unidos
(The wrestler)
Darren Aronofsky
Robert Siegel
Maryse Alberti
Andrew Weisblum
Clint Mansell
Mickey Rourke, Marisa Tomei, Evan Rachel Wood, Mark Margolis, Todd Barry, Ernest Miller, Judah Friedlander
Wide Pictures / Universal
105 minutos
Adultos
Darren Aronofsky pone a Mickey Rourke en la órbita del Oscar con un papel cortado a medida. Un veterano de la lucha en horas bajas trata de rehacer su vida a través de la relación con una stripper y la reconciliación con su hija adolescente. Darren Aronofsky, el visionario (Pi), oscuro (Réquiem por un sueño) y extraño (La fuente de la vida) realizador estadounidense ha rodado un telefilm de sobremesa. Y esa es la primera impresión que uno tiene al enfrentarse a una película que, en ninguna de sus tramas, cuenta nada nuevo. ¿Formalmente? Bien rodada, pero tampoco aporta demasiado al género. Una realización bastante clásica a la que se suma mucha cámara al hombro, sin llegar a molestar, que añade verismo. Puestos a poner peros, la temática del film -la mitad de la acción ocurre en un ring y la otra en un local de alterne- no lo hace digerible para todos los estómagos. Sin embargo, después de unos días –cumpliendo ese test intuitivo que hace olvidar por completo las malas películas- entiendo que El luchador ganara el León de Oro en Venecia (y no solo por falta de competencia en una edición nefasta) y que opte a dos codiciadas estatuillas (mejor actor principal y actriz secundaria). La película de Aronofsky en medio de sus limitaciones tiene algo. Tiene ritmo. Hay momentos -algunos gracias a la improvisación y a que la falta de medios aguza el ingenio- de verdadera fuerza narrativa. Y sobre todo, tiene a un recuperado Mickey Rourke. El que fuera un ídolo en los 80 caído en los 90 confiesa que tuvo dudas para interpretar esta película: “me tocaba demasiado de cerca”. Quizás esta cercanía con el personaje sea la principal baza de la cinta. Randy Robinson es Mickey Rourke y la veracidad con la que este actor -que confiesa haber salido de su estado de extenuación gracias a que dio con el médico y el sacerdote adecuados- interpreta la lucha por la redención es magnética. Marisa Tomei y Evan Rachel Wood en unos personajes de menos registros secundan bien al poderoso Rourke. Y gracias a su interpretación y a esta historia convencional, el que fuera niño prodigio del cine enigmático y crítptico ha descubierto la quintaesencia del séptimo arte: "Lo que creo haber aprendido de esta experiencia –señala Aronofsky- es que, para conseguir un film con fuerza, todo cuanto se necesita son interpretaciones honestas y una lente". Ana Sánchez de la Nieta