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Abismo de Helm



La película se hace eterna porque los chistes no tienen gracia, los personajes son todos muy
tontos, muy simples y el guionista, al menos aquí, carece absolutamente de ingenio.



Érase una vez un hermano de Santa Claus ( Vince Vaughn ) que era muy malo, muy rebelde y muy
envidioso. Todo lo contrario que su hermano Nicolas ( Paul Giamatti ) que era bueno, muy bueno.
Todos le adoraban, menos ... Fred Claus, el hermano gamberro de Santa Claus [2007]
Estados Unidos  (Fred Claus)

David Dobkin  Dan Fogelman  Remi Adefarasin  Mark Livolsi  Christophe Beck  Vince Vaughn, Paul Giamatti, Miranda Richardson, John Michael Higgins, Elizabeth Banks, Rachel Weisz, Kathy Bates, Kevin Spacey  Warner  116 minutos  Jóvenes 

La película se hace eterna porque los chistes no tienen gracia, los personajes son todos muy tontos, muy simples y el guionista, al menos aquí, carece absolutamente de ingenio.

Érase una vez un hermano de Santa Claus (Vince Vaughn) que era muy malo, muy rebelde y muy envidioso. Todo lo contrario que su hermano Nicolas (Paul Giamatti) que era bueno, muy bueno. Todos le adoraban, menos su hermano Fred que escapa del Polo Norte y se va a vivir a la ciudad. Lógicamente, con el paso de los años Fred se mete en problemas y tendrá que volver con su hermano Nicolas al Polo Norte para ganarse la vida en la fábrica de juguetes.

La ventaja y el peligro de películas como Fred Claus es que que aquilatan el juicio. Porque hay películas buenas, malas, fallidas, pretenciosas, irregulares… y luego está Fred Claus. Una especie de abismo de Helm cinematográfico en el que no sé como han podido sumergirse Paul Giamatti, Miranda Richardson, Rachel Weisz, Kathy Bates y Kevin Spacey. Tienen todos ellos la ventaja de que pasan desapercibidos ante la interpretación de Vince Vaughn, que está sencillamente insoportable (escenas como la del baile con el elfo enano o la pelea de bolas de nieve con Giamatti está cercano al patetismo de ver bailar en un concierto a la cantante de La oreja de Van Gogh ó a Salinas intentando imitar a Andrés Montes en los partidos de la Sexta).

La película se hace eterna porque los chistes no tienen gracia, los personajes son todos muy tontos, muy simples y el guionista, al menos aquí, carece absolutamente de ingenio. Se salva el diseño de producción y el vestuario.

Claudio Sánchez