Del Toro, cuernos y demonios
Hellboy II: El ejército dorado
[2008]
Estados Unidos
(Hellboy II: The golden army)
Guillermo del Toro
G. del Toro
Guillermo Navarro
Bernat Vilaplana
Danny Elfman
Ron Perlman, Selma Blair, Doug Jones, James Dodd, John Alexander, Luke Goss, John Hurt, Jeffrey Tambor, Anna Walton
Universal
120 minutos
Jóvenes
El director mexicano Guillermo del Toro y el padre de la criatura, Mike Mignola, han escrito una divertida y espectacular segunda parte de las aventuras del demonio rojo. Algunas veces segundas partes fueron buenas. Hellboy II sería uno de esos casos. Guillermo del Toro no ha perdido el pulso respecto de la primera película, al contrario ha madurado y cuenta con que su público ha visto la primera entrega de esta saga, lo que le permite entrar en materia sin tener que presentar a sus personajes, y tiene la imaginación desatada. La segunda entrega de las aventuras del personaje de cómic inventado por Mike Mignola no está basada en ninguno de los álbumes del diablo rojo que lucha por el bien, sino que es una historia original concebida a medias por Guillermo del Toro y el propio Mignola. La contribución de Del Toro aporta humor, humanidad, barroquismo y, debido a su implicación en el proyecto The hobbit, un toque mitológico que recuerda al mundo de Tolkien. Del Toro humaniza a sus personajes, convirtiendo a sus monstruos en seres vulnerables que tienen los mismos problemas que nosotros; Abe se enamora y se atreve a soñar que ese amor puede ser correspondido; Hellboy y Liz discuten como cualquier pareja; todos ellos tienen deseos de agradar y de ser apreciados por los hombres, que les necesitan pero les temen. Por si hubiera dudas sobre las intenciones del director, por televisión se pueden ver unas escenas de La novia de Frankenstein. En el apartado del humor cabe destacar, además de cuestiones domésticas, una divertida cuestión de liderazgo: los guionistas han inventado un personaje llamado Johann Krauss, un extraño teutón, con la cabeza llena de reglamentos y de humo, a quien Hellboy y su equipo les cuesta obedecer. Finalmente, hay que destacar el gran trabajo del equipo de Del Toro: visualmente, la película es extraordinaria. Además de las fantasías barrocas propias del director mexicano (recuerdan a las de El Laberinto del fauno), se pueden reconocer elementos vistos en Star wars y en Men in black. Todo ello al servicio de una historia en la que hay batallas en las calles, batallas en las cloacas, y también en la ciudad perdida donde duerme el ejército dorado. A pesar de que la historia no deja de ser una anécdota simplista de un personaje de tebeo, la intervención de los elfos, su honor y su empeño por salvar la tierra aportan cierto aire de grandeza y de épica. Gustará al público joven amante de este segmento del cómic estadounidense. Fernando Gil-Delgado