Bien dirigida, mal escrita
Invasión
[2007]
Estados Unidos
(The invasion)
Oliver Hirschbiegel
David Kajganich
Rainer Klausmann
Hans Funck, Joel Negron
John Ottman
Nicole Kidman, Daniel Craig, Jeremy Northam, Jackson Bond, Jeffrey Wright, Veronica Cartwright
Warner
99 minutos
Jóvenes
El director de El hundimiento firma la
tercera película basada en The Body Snatchers, la novela de Jack Finney
que ha producido Joel Silver, uno de los chicos de oro del cine de acción de
Hollywood. Tercera película
basada en la novela por entregas The Body Snatchers que el
norteamericano Jack Finney publicó en la revista Collier en 1955. Don Siegel la
llevó al cine, de manera excelente, en 1956 y en 1978, Philip Kaufman hizo un buen
remake. Invasión es una producción de Joel Silver, uno de los más
poderosos de Hollywood, para Warner Bros. Silver y sus socios han invertido 80
millones de dólares en un proyecto que han encomendado a la dirección del
alemán Oliver Hirschbiegel (El hundimiento,
El experimento) que ha contado con dos grandes estrellas como
protagonistas. El resultado es una película muy bien rodada, que arranca con
enorme fuerza gracias a una atmósfera muy lograda que sabe inquietar al
espectador. Los problemas se insinúan al final del nudo y se hacen patentes en
un desenlace poco sutil y un tanto acelerado, con desacertados elementos
comunes con películas recientes sobre zombies del estilo 28 semanas
después. La buena mano de Hirschbiegel
se aprecia en el esmero del diseño de producción, sobrio pero muy impactante
porque presenta una realidad urbana muy verosímil (excelentes las secuencias de
exteriores en Washington y Baltimore). La fotografía y el montaje (firmados por
profesionales alemanes) se desmarcan de esa aparatosa e infantiloide
espectacularidad tan propia de Hollywood. Quizás por un empeño excesivo por
centrar la película en la psiquiatra interpretada por Nicole Kidman, el guión
(de un debutante, que casi seguro habrán impuesto los productores norteamericanos
cometiendo un tremendo error) pierde fluidez. La cinta, elegante y estilizada,
no ha funcionado bien en la taquilla norteamericana, con solo 15 millones de
dólares recaudados. Probablemente por ser una invasión sin platillos volantes y
porque no hay eso que en argot de fantaterror se llama "casquería".