Entretenida película Marvel
Iron Man
[2008]
Estados Unidos
Jon Favreau
Mark Fergus, Hawk Ostby, Art Marcum, Matt Holloway
Matthew Libatique
Dan Lebental
Ramin Djawadi
Robert Downey Jr., Terrence Howard, Jeff Bridges, Shaun Toub, Gwyneth Paltrow, Faran Tahir, Leslie Bibb
Sony Pictures
127 minutos
Jóvenes
A estas alturas de la
película no es fácil que otro superhéroe Marvel sea capaz de entretener y
sorprender al espectador… Iron Man lo consigue.
A Marvel cada vez le quedan menos superhéroes… Mientras esperamos la
segundas partes de Hulk y Hellboy, y un nuevo Batman dirigido por Christopher
Nolan, este Iron Man confirma que
cuando se trabajan los personajes y se cuidan los diálogos es fácil hacer una
buena película. Mark
Fergus y Hawk Ostby, autores de Hijos
de los hombres, han escrito una historia muy entretenida, ofreciendo a un
excelente Robert Downey Jr un
personaje con carisma. También destaca el interesante dibujo de personajes
secundarios: Gwyneth Paltrow como la
sacrificada e inteligente asistente del superhéroe (su interpretación recuerda
a la de Sky Captain y el mundo del mañana), Terrence Howard como su avispado y leal compañero, y Leslie Bibb como la incisiva periodista
del Vanity Fair (por cierto, su lío
con Stark resulta incomprensible). La película
pone de relieve el peligro de avanzar demasiado en la tecnología de las armas
modernas. No es una tesis doctoral pero contribuye a darle más peso a la
historia y no queda como un pegote ideológico políticamente correcto. El diseño
musical es distinto al tradicional (en este caso el rock duro resulta muy
apropiado) y un humor más recurrente e inteligente (muy bien utilizado a
propósito del motor metálico del superhéroe). La progresión tecnológica de Iron Man impulsa la película, que evita así estancarse después de presentado el
personaje (algo muy común en otras películas Marvel). Los medidos
efectos especiales saben sazonar la trama, más ingeniosos que espectaculares,
aunque hay escenas, como la primera aparición de Iron Man, verdaderamente brillantes). El defecto, evidente, es una constante en el cine de
superhéroes de la última década: el retrato del "malo" es muy simple (desde que
Jack Nicholson hiciese de Joker no hemos vuelto a ver un villano
interesante).