Desnudo retrato
Keane
[2007]
EE.UU.
Lodge Kerrigan
L. Kerrigan
John Foster
Andrew Hafitz
Damian Lewis, Abigail Breslin, Amy Ryan, Tina Holmes, Christopher Evan Welch, Liza Colon-Zayas, John Tormey
Avalon
93 minutos
Adultos
Relativamente desconocido en el mercado comercial, el cineasta norteamericano Lodge Kerrigan es conocido por su opera prima, Clean, shaven (1994), vista en distintos festivales. Director independiente, poco prolífico –Keane es su tercer largometraje-, Kerrigan retoma el asunto de las enfermedades mentales en su afán por humanizar y hacer accesible la lucha de un hombre por mantener a raya la cordura: William Keane. Incisiva en el relato de los acontecimientos de la vida cotidiana, claustrofóbica a base de planos cerrados centrados en el rostro de su protagonista, desnuda en su ejecución con la ayuda de la cámara al hombro y un montaje casi transparente, Keane espía la vida de un esquizofrénico que debe enfrentarse a la pérdida de su hija. A través de diversos fragmentos de la vida diaria de Keane, el realizador va construyendo la psicología de un hombre en pugna consigo mismo a la vez que lanza una serie de interrogantes al espectador, que en muchos casos quedan sin respuesta. Poco importa si Sophie existe realmente, lo esencial es el devenir de las horas de los acontecimientos, de la tortura interna y de los cambios propiciados por agentes externos. El actor Damian Lewis (protagonista de la serie Hermanos de sangre) sostiene con una espléndida interpretación el castillo de naipes que su personaje va construyendo. Sus palabras, sus gestos, sus dudas otorgan toda la fuerza al guión y a la película. La ausencia de banda sonora se ve compensada por su apariencia sombría vagando por cada fotograma de Keane. Le da la réplica la niña Abigail Breslin, conocida por su papel en Pequeña Miss Sunshine. Keane es, no obstante, una película tan atrayente como difícil. La lentitud de los acontecimientos, el vago y atractivo hilo argumental de Kerrigan, la ausencia de artificio y de embellecimiento estético refuerzan la idea de realismo y dificultan la empatía instintiva, construida por la sólida interpretación de Damian Lewis. El retrato desnudo de un hombre solo, marcado por unas circunstancias que pueden ser veraces o falaces, es el gran atractivo del largometraje, bastante duro en varios momentos. Arropado por la producción ejecutiva de Steven Soderbergh, Keane ha conseguido distribución internacional tres años después de haber sido rodada.