Atrapado, en vivo y en directo
La chispa de la vida
[2011]
España
Álex de la Iglesia
Randy Feldman
Kiko de la Rica
Pablo Blanco
Joan Valent
José Mota, Salma Hayek, Juan Luis Galiardo, Fernando Tejero, Juanjo Puigcorbé, Santiago Segura, Blanca Portillo
Alta
100 minutos
Mayores de 16 años (temática, erotismo incidental)
La anterior película de Álex de la Iglesia iba del circo, ésta, también. Pero con una sola pista. Que un director veterano como De la Iglesia sea estratégico no es bueno ni malo, es normal. La chispa de la vida tiene estrategia para parar un tren. Porque la pequeña historia escrita por Randy Feldman (Tango y Cash) es poco original y da para poco, pero parece original y parece más grande de lo que es. Feldman lleva muchos años trabajando en series y TV movies, su último guión de cine (El negociador, la de Eddie Murphy) es de 1997. Se nota. Para lograr valor añadido y una película atractiva se ha contratado al cómico más popular del momento en España, colocando a su lado a una actriz hispana que ha tenido cierta notoriedad en el Hollywood B. Hay tirón en el reparto y habilidad en las localizaciones, sencillas y eficaces. También hay dinero para producir la película por parte de las administraciones levantinas implicadas en el proyecto. La historia del pobre diablo que ve cómo el mercado lo tira a la papelera después de haberle exprimido, comienza dubitativa y morosa hasta llegar al conflicto, seco y eficaz: el circo de un hombre atrapado en el teatro romano de Cartagena, un lugar al que ha llegado por equivocación. Una (otra) comedia negra con personajes grotescos, el género que domina un director solvente y con sentido del ritmo, que esta vez ha moderado su tendencia a la salvajada improcedente. Consciente de que tiene poca historia, se repite y hace que algunos actores paguen las deficiencias de un guión con agujeros, que da para 80 minutos y se ha estirado hasta los 100. Los actores están bien pero el registro que se les pide les coloca continuamente en el umbral del histrionismo. De la Iglesia rueda con calidades de TV movie que saca pecho, con un aire de rapidez, de "vámonos que nos vamos", para lograr una película digna, con manotazos a algunos males del periodismo basura, a la tele realidad, a la falta de escrúpulos empresariales y políticos. Alberto Fijo ▲ El clímax.
▼ Un guión escasito.
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