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Vampiros sesenteros



Con un planteamiento prometedor esta película de acción gótico retrofuturista se
desmorona por una realización plana y tediosa.



La criatura perfecta es una original historia de vampiros. Está situada en un lugar
imaginario, un mundo semejante al nuestro, en lo que habrían sido nuestros años 1960. Ese
mundo conoció siglos antes una extraordinaria revolución genética que tuvo ... La criatura perfecta [2008]
Reino Unido / Nueva Zelanda  (Perfect creature)

Glenn Standring  G. Standring  Leon Narbey  Christopher Blunden  Anne Dudley  Dougray Scott, Saffron Burrows, Leo Gregory, Scott Wills, Stuart Wilson, Craig Hall, Robbie Magasiva, Lauren Jackson, Peter McCauley, Stephen Ure  Flins & Pinículas  88 minutos  Jóvenes 

Con un planteamiento prometedor esta película de acción gótico retrofuturista se desmorona por una realización plana y tediosa.

La criatura perfecta es una original historia de vampiros. Está situada en un lugar imaginario, un mundo semejante al nuestro, en lo que habrían sido nuestros años 1960. Ese mundo conoció siglos antes una extraordinaria revolución genética que tuvo dos consecuencias dramáticas; la proliferación de enfermedades mortales con las que la humanidad está en lucha constante, y la aparición de una especie superior, genéticamente perfecta, inteligente, con los sentidos super-desarrollados, y con la posibilidad de vivir más de doscientos años. Son vampiros o, como ellos se denominan, los Hermanos. La Hermandad es pacífica, vive en armonía con los humanos, a quienes ayudan en su lucha contra las enfermedades.

La historia comienza cuando una nueva epidemia está destruyendo la humanidad y, al mismo tiempo, un vampiro comienza a cazar humanos. Lilly (Saffron Burrows), la policía encargada de investigar los asesinatos, no ha superado la muerte de su marido y su hijita; para ayudarla en la búsqueda del renegado, la Hermandad designa a Silos (Dougray Scout).

Por empezar de un modo positivo hay que decir que La criatura perfecta es una manera original e interesante de abordar el mito de los vampiros. Se trata de un guión prometedor, al que va unido un diseño singular, un intento de construir una Gotham City retro, entre gótica y futurista, y siempre realista. Hay una mezcla (o confusión) de épocas y estilos, en el que se pueden ver uniformes de la segunda guerra mundial, junto a otros de los años sesenta; trajes antiguos y modernos, arquitectura de todas las épocas. Y un ambiente de los bajos fondos que cruza alegremente al Dickens de Oliver Twist con el Chicago de Al Capone. El tono es, convenientemente sombrío, y procura mantener un mínimo de elegancia.

Dicho esto, de los que corresponde en puridad a la preproducción, hay que hablar de la realización, y ésta deja mucho que desear. En dos palabras: una pena; o también: ocasión desaprovechada. La película es estática, no da la impresión de avanzar nunca, ni en ninguna dirección. Los actores son estólidos recitadores de textos y el espectador no logra interesarse por lo que está ocurriendo.

Fernando Gil-Delgado