Política exterior
La guerra de Charlie Wilson
[2007]
Estados Unidos
(Charlie Wilson's war)
Mike Nichols
Aaron Sorkin
Stephen Goldblatt
John Bloom, Antonia Van Drimmelen
James Newton Howard
Tom Hanks, Julia Roberts, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams, Ned Beatty, Emily Blunt, Om Puri, Ken Stott, Jud Tylor
Universal Pictures
97 minutos
Adultos
El padre de "El ala oeste de la Casa Blanca", Aaron
Sorkin, escribe el guión de esta comedia negra sobre las maniobras de un
congresista tejano que financia a los
rebeldes afganos en lucha contra los invasores rusos.
Comedia negra y vitriólica basada en
hechos reales (un maniobrero e impresentable congresista de Texas que logra
fondos para armar a los talibanes afganos en su lucha contra los rusos a final
de los 80), sembrada de diálogos afilados y sarcásticos made in Aaron Sorkin (el
padre de la muy brillante serie El ala oeste de la Casa Blanca y
guionista de Algunos hombres buenos y El presidente y Miss Wade),
un guionista inteligente al que termina traicionándole su tendencia a perdonar
la vida a todo quisque y unos aires de superioridad intelectual y moral que
terminan siendo cargantes. El trío protagonista
(tres ganadores del Oscar) se echa a la espalda una película con situaciones
logradas y chispeantes... que funcionan muy bien en una serie de TV, pero cuya
acumulación en un largometraje termina debilitando su estructura y su
progresión. Además no se entiende bien el afán por dejar en buen lugar al tal
Wilson y el afán por eliminar a cualquier personaje medianamente honrado (no
vaya a ser que alguien piense que hay gente decente en la vida política
norteamericana), cosa que resta interés a la película. Hay situaciones,
especialmente las escabrosas, en las que sobra complacencia por parte del
mediocre realizador que es Mike Nichols (uno de esos abonados al "ya que
estamos..."). También hay otras, francamente desternillantes. Julia Roberts demuestra
lo que ya sabíamos. Es tan buena actriz que logra que en esta película el
espectador la odie sin el más mínimo reparo. Seymour-Hoffman es ideal para su
personaje asqueado y cínico, mientras Tom Hanks no tiene problemas para
encarnar al congresista tejano. Amy Adams es la asistenta del congresista y
vuelve a estar estupenda.
El innecesario y torpe mensaje final de la película rezuma simpleza y
populismo, parece una pancarta fuera de lugar.