Miel de naranjas

| 11/05/2012

Película fría y distante sobre la posguerra civil en Andalucía con un guión demasiado simple. **

MIEL DE NARANJAS, 2012 País: España Dirección: Imanol Uribe Guión: Remedios Crespo Fotografía: Gonzalo F. Berridi Montaje: Buster Franco Música: Nuno Malo Intérpretes: Iban Gárate, Blanca Suárez, Karra Elejalde, Eduard Fernández, José Manuel Poga, Nora Navas, Ángela Molina  95 m. +16 años (violencia) Distribuidora: Alta Estreno: 18.5.2012

El sabor se queda en el título

“Mi padre era secretario de un juzgado en Se­villa -cuenta la guionista- y escribió unas no­tas allí sobre su trabajo en la posguerra”. Es­tamos en Andalucía en los años 50. Enri­que es el secretario de D. Eladio, un juez mili­tar franquista acostumbrado a firmar senten­cias de muerte. Enrique quiere de­jar su odio­so trabajo pero está enamorado de Car­men, la ahijada de D. Eladio, que está muy ilu­sionado en ese matrimonio.

Dice su productor, Enrique González Ma­cho, que lo importante “no es que haya más o menos películas españolas históricas, que no hay tantas como se dicen, lo importante es que no sean maniqueas. Y ésta no lo es”. Qui­tando la última frase estoy totalmente de acuer­do. Es verdad que Miel de naranjas no es tan manipuladora como La voz dormida, por po­ner un ejemplo reciente, pero está cla­ro quié­nes son los buenos y quiénes son los muy ma­los (los que comentan el fútbol en los fusi­lamientos, llevan bigotito del club de fans de Adolf, etc). Otra cosa es que la pe­lícula sea tan fría y distante que dudo que ofen­da a nadie.

Imanol Uribe llevaba tiempo sin dirigir, des­de la adaptación de la revertiana La carta esférica en 2007. Y su regreso había gene­ra­do cierta expectación. El casting era atracti­vo… pero la película deja mucho que de­sear. No es que me sorprenda demasiado, porque nunca he llegado entender el prestigio de Días contados o Bwana, ambas increíblemen­te ganadoras de la Concha de Oro en San Se­bastián y de 8 Goyas en 1994.

Hay un plano que me dejó francamente per­plejo. Un militar franquista cae muerto tras ser disparado por la espalda. Plano ceni­tal, cadá­ver formando una esvástica. Ridí­cu­lo. En su pa­so por el Festival de Málaga, Miel de naranjas ha convencido muy poco. El guión de la pri­meriza Remedios Crespo es gris e insípido en la descripción de los perso­najes, especialmen­te llamativo en la defini­ción ausente y ale­lada del protagonista que interpreta al mo­do autista Iban Gárate. El desacertado monta­je perjudica gravemente el clímax de una pe­lícula tópica y manida, de corto vuelo.

Claudio Sánchez


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Category: Críticas

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