Buscando a Betty
Persiguiendo a Betty
[2000]
EE.UU.
(Nurse Betty)
Neil Labute
John C. Richards, James Flamberg
Jean Ives Escoffier
Joel Plotch
Rolfe Kent
Morgan Freeman, Renée Zellweger, Chris Rock, Greg Kinnear
Tri Pictures
Hacía tiempo que no veía en cine una verdadera historia de amor. Iba a corregir la frase, y que dijera: Hacía tiempo que no se veía... Pero he pensado que debo aplicarme sólo a mí, y sólo a los que como yo sientan y entiendan esta apreciación convencida de lo que es una historia de amor: Buscando a Betty es una aislada y verdadera historia de amor. Al contrario, oigo calificar como de amor historias que no lo son. Entre otras muchas, y como ejemplo, oí a muy diversas gentes decir que la película Shakespeare enamorado es una película romántica de amor; pero el amor romántico es, entre otras cosas, generoso y soñador, y ninguno de los dos amantes de esa película es soñador: ella calcula muy bien lo que le conviene, y vuelve con su adinerado novio para casarse con él; y ninguno de los dos amantes es generoso, sino injusto: él es infiel a su mujer y ella es infiel a su novio, para poder gozar egoístamente el uno del otro en la cama. Diría que es una historia de exclusiva atracción física, y nada más. A través de generaciones la historia de Don Quijote y Dulcinea ha permanecido como una verdadera historia de amor, a pesar de que la sin par Dulcinea no conociera la existencia de su enamorado, y de que quizá ella fuera en realidad una zafia pueblerina tal vez llamada Aldonza Lorenzo. Porque el caso es que también Betty está locamente enamorada de un ser de ficción: del apuesto, prestigioso y desgraciado Doctor David Ravell, protagonista de la serie televisiva Un motivo para amar. Y la enfermera Betty (que en realidad es camarera de una cafetería de pueblo) vive una verdadera y única historia de amor con el Dr. Ravell. Sin duda alguna, la historia que han escrito los guionistas John C. Richards y James Flamberg (Premio al Mejor Guión en Cannes 2000) es una historia encantadora, muy bien construida, con personajes que son auténticas personas, con unos diálogos llenos de intención, de hondura y sencillez, de humor y a veces de comicidad y, por supuesto, de ternura, pues se trata de amor. El director, Neil Labute, trató en su primera película -En compañía de hombres-, en parte el mismo tema de Nurse Betty (Buscando a Betty), aunque desde otra perspectiva y, desde luego, con el tono duro y cruel que Juan Antonio Bardem usó en Calle Mayor, de la que En compañía de hombres es una versión americana y moderna. Neil Labute la presentó en Cannes 97, pero fue en Sundance y Nueva York donde obtuvo reconocimiento y premios. Betty, como la protagonista de Calle Mayor, es una mujer sin amor. Casada con un hombre rudo y violento, la engaña, y la trata como una esclava en su propia casa. Betty se refugia en la serie televisiva Un motivo para amar; un acontecimiento inesperado y violento quiebra su estabilidad mental, y Betty cae en un estado de shock que le permite vivir la más intensa y única y sin par historia de amor con el Dr. Ravell. Renée Zellweger es la muy encantadora y maravillosa Betty, y el amado a pesar suyo es -como Dulcinea- el atractivo Doctor Ravell (Greg Kinnear). Bueno, no es así: Greg Kinnear no es el Dr. Ravell, sino un actor... No se confundan como la propia Betty.