Ratas a la carrera
Ratónpolis
[2006]
Reino Unido / EEUU
(Flushed Away)
David Bowers, Sam Fell
Dick Clement, Ian La Frenais, Chris Lloyd, Joe Keenan y Will Dayes; basado en un argumento de Sam Fell, Peter Lord, Dick Clement e Ian La Frenais
Brad Blackbourn, Frank Passingham
John Venzon
Harry Gregson-Williams
Hugh Jackman, Kate Winslet, Ian McKellen
UIP
90 minutos
Jóvenes
Exceptuando la decepción producida por Cars, Pixar ha dejado, durante estos años, muy alto el listón de las producciones de animación en 3D. Aunque Dreamworks ha contraatacado con varias películas, sólo Shrek ha conseguido acercarse a la calidad del asociado de Disney, en el sentido amplio de la palabra. Después de la divertida y original Vecinos invasores, Dreamworks Animation vuelve a trabajar con Aardman Features –tras Evasión en la granja y Wallace & Gromit: la maldición de las verduras- en la creación de un proyecto íntegramente en 3D. Ratónpolis narra la historia de Rody, una rata mascota que se ve literalmente tirada por el inodoro y lanzada a un terreno desconocido y hostil. Rody se enfrentará a un grupo de matones y conocerá a una joven decidida y mucho más audaz que él. Con los diseños de Aardman –en su línea tan personal y reconocible-, los debutantes David Bowers y Sam Fell, pertenecientes a la empresa americana e inglesa respectivamente, aúnan esfuerzos para presentar una historia entretenida con ciertos toques de humor logrados pero un tanto insulsa. La trama infantil es plana y previsible y el gancho para el público cautivo –léase los padres- y para aquellos adultos que van gustosos a disfrutar de una película de animación es meramente ramplón. En esta dirección resultan sorprendentes las alusiones a Buscando a Nemo, La dama y el vagabundo o a la mítica serie de televisión de Batman. Plenamente conscientes del buen resultado cosechado por el grupo de cómicos pingüinos de Madagascar, las babosas del film van introduciendo el humor y una pseudosensación de musical que supone uno de los aspectos más interesantes de la película. Además de la música expresamente compuesta para Ratónpolis por Harry Gregson-Williams –compositor de Shrek y Las crónicas de Narnia- la banda sonora nos sorprende con éxitos de The Jets, Dandy Warhols o Tina Turner, proporcionando uno de los momentos más emocionantes: la persecución fluvial. En el aspecto técnico cabe resaltar el excelente modelado de los personajes diseñados por Aarman y las escenas en las que el agua tiene una fuerte presencia. Sin embargo, la opción del equipo técnico de reproducir adrede el lipsynch entrecortado de la animación manual parece un retraso con respecto a las posibilidades que ofrece la animación por ordenador. Los responsables del film han declarado que su intencionalidad era sintetizar lo mejor del stop-motion y del 3D pero al final es una elección contraria a la fluidez de movimientos que posibilita la última y que decantó la balanza hacia la realización de todo el proceso por ordenador. Entre las persecuciones, los romances, los partidos de fútbol y las pullas a los franceses, el momento más brillante de Ratónpolis es, sin duda, la historia oculta tras la obsesión del villano por la familia real inglesa.