Diluvio de millones
Sigo como Dios
[2007]
EE.UU.
(Evan Almighty)
Tom Shadyac
Steve Oedekerk, Joel Cohen, Alec Sokolow
Ian Baker
Scott Hill
John Debney
Steve Carell, Morgan Freeman, Lauren Graham, John Goodman, Johnny Simmons, Graham Phillips, Jimmy Bennet
Universal
90 minutos
Jóvenes-adultos
Con 175 millones de dólares de presupuesto, Sigo como Dios llegó a las salas estadounidenses con el cartel de ser la comedia más cara de la historia del cine. Dos meses después de su estreno, la película aún no ha recaudado ni siquiera dos tercios de lo que costó y quedando muy lejos de los casi 250 millones que amasó Como Dios, la primera parte protagonizada por Jim Carrey. El filme vuelve a contar con el mismo director, Tom Shadyac, y el mismo guionista, Steve Oedekerk, que su precuela, así como con Morgan Freeman en el papel de Dios, quien ahora escogerá como nueva 'víctima' a Evan Baxter (Steve Carell), un recién nombrado congresista al que le pedirá que construya un arca a la manera de Noé, ante la llegada de una inminente inundación. Al pobre Evan le crecerá la barba, los animales comenzarán a perseguirle, perderá el respeto del resto de congresistas e incluso su propia familia comenzará a dudar de él. Shadyac busca desesperadamente al Capra de Caballero sin espada como referente, pero el intento de contar una sátira política bienintencionada se pierde entre situaciones cómicas poco imaginativas, que no contribuyen demasiado al desarrollo de la historia y que en algunos momentos parecen metidas con calzador. A pesar de ello, la buena labor de Carell y los sólidos valores de producción (para algo tenía que servir tanto millón) hacen que el filme sea más llevadero de lo que amenazaba su debacle de crítica y público en tierras norteamericanas.