La confirmación de Na Hong-jin
The yellow sea
[2010]
Corea del Sur
(Hwanghae)
Na Hong-jin
N. Hong-jin
Lee Sung-je
Kim Sun-min
Jang Young-gyu, Lee Byung-hoo
Ha Jung-woo, Kim Yun-seok, Cho Seong-ha, Lee Chul-min
Mediatres Estudio
140 minutos
Mayores de 18 años (violencia cruda, sexo)
De Corea del Sur nos llega un thriller trepidante, tan imposible y excesivo como hermoso e inteligente. La naturaleza del ser humano es malvada. Ésta es la premisa en torno a la que gira la narrativa del segundo largometraje del surcoreano Na Hong-jin. Tras la estupenda The chaser, el director se decanta nuevamente por un thriller de acción que le sirve además como instrumento para denunciar la situación sufrida por la población residente en Yanji, una ciudad fronteriza entre Corea del Norte, China y Rusia. Reflexión sobre la miseria humana, la desesperanza, el instinto de supervivencia y la falsedad, The yellow sea es un prodigio en muchos sentidos. En primer lugar, porque es la primera película coreana que ha recibido una inyección económica de un estudio de Hollywood. En segundo lugar, porque el film es un ejercicio cinematográfico de una calidad soberbia. Y por último, porque el guión, la gestión de la violencia y la dosificación de la acción perfilan a Na Hong-jin como uno de los grandes nuevos directores del cine asiático. No lo decimos sólo por su portentoso uso del lenguaje cinematográfico, por la inteligencia y agilidad del montaje de Kim Sun-min -Memories of muder o The host-, por la belleza de la funesta fotografía de Lee Sung-je -The chaser-, por la contención y acierto de la banda sonora de Jang Young-gyu y Lee Byung-hoon o por el extraordinario uso de la elipsis, sino por la capacidad del director para hacer de lo inverosímil un relato complejo y creíble. Con referentes proclamados como Kill Bill, de Quentin Tarantino, e implícitos como Old boy, de Park Chan-wook, The yellow sea no busca el realismo; sus personajes son inverosímiles y las situaciones rocambolescas y, con todo, la narración es perfectamente plausible dentro del universo ofrecido por Na Hong-jin. En gran parte, esta proeza se logra gracias a las soberbias interpretaciones de sus actores principales -quienes ya trabajaran con él en su film precedente. Mientras Ha Jung-woo -My dear enemy, Time- juega con la contención y el desconcierto, Kim Yun-seok -Running turtle- perfila magistralmente a un mafia de medio pelo. Galardonada en el Festival de Sitges con el Premio al Mejor Director y con el Premio al Mejor Actor para Ha Jung-woo en los Asian Film Awards, The yellow sea sintetiza sus mejores logros en las persecuciones y en las peleas coreografiadas. Nuevo refugio del thriller de acción, la buena salud del cine hecho en Corea del Sur viene a incidir en la crisis creativa de Hollywood y a apuntar el saber hacer de una industria asiática que nos es, por desgracia, prácticamente desconocida. Laura Montero Plata ▲ Que podamos disfrutarla en pantalla grande.
▼ Los efectos visuales de la persecución de coches.