Azar, muerte, amistad
Tu vida en 65'
[2006]
España
María Ripoll
Albert Espinosa
Javier Arrontes
Irene Blecua
Ferrán Mengod
Javier Pereira, Marc Rodríguez, Oriol Vila, Tamara arias, Nuria Gago, Irene Montalá
Alta Films
Dani, Ignacio y Francisco quedan un domingo, como tantas veces, para pasar el día. La jornada, en principio sin interés, cambia de rumbo cuando leen una esquela del periódico. Parece que un amigo de la infancia ha fallecido y deciden ir al tanatorio. La directora catalana María Ripoll (42 años), después de haber experimentado con géneros diferentes en su todavía corta filmografía (Utopía, Tortilla soup, Lluvia en los zapatos, El dominio de los sentidos), se ha decantado de nuevo hacia el estilo de comedia romántica de Lluvia en los zapatos, con la que consiguió éxito de crítica y taquilla (Nominada a los Goya a Mejor Dirección Novel, 1999). Para ello cuenta con un guión -adaptación de una obra homónima del guionista Albert Espinosa (Planta 4ª)-, que ya cosechó grandes éxitos en su versión teatral. Ripoll quiere -y lo consigue- contar una historia agridulce con un tono juvenil, tierno, informal. Para ello usa todos los recursos a su alcance. La planificación, ausente a primera vista (son llamativos los desencuadres y hay un exceso de cámara al hombro), está trabajada de modo que parezca que la cámara no existe. A la vez, la realizadora acude a montajes típicos del lenguaje publicitario, para conseguir de la imagen agilidad y vida. Visualmente la película comienza con un look muy similar al del documental; esto ayuda a sentir más cercanos a los personajes que además son actores poco conocidos que interpretan sus papeles con una espontaneidad que beneficia a la eficacia del film, aunque en algunos momentos puntuales -muy puntuales- esta interpretación adolezca de cierta calidad. La historia, claramente generacional, transmite el estilo, los modos de funcionar y algunas de las preguntas de la juventud del momento. El tono desenfadado, propio de esta edad, impregna tanto los momentos de humor sano, cotidiano, como esos otros de confidencias más profundas que surgen entre amigos sobre la muerte, el sentido de la ausencia o el duelo ante la pérdida de un ser querido. El guión, so pretexto de naturalidad y libertad, cae en concesiones -de fondo, no de forma- que ya son lugar común en el cine actual, sobre el amor y la homosexualidad. Además, el papel que se le da al destino y la casualidad es interesante pero quizás excesivo, fundamentalmente en un desproporcionado final que, sin embargo, los creadores de la historia vieron como necesario.