La verdad ya no está ahí afuera
X Files: Creer es la clave
[2008]
EE.UU./Canada
(The X Files: I Want to Believe)
Chris Carter
Chris Carter, Frank Spotnitz
Bill Roe
Richard Harris
Mark Snow
David Duchovny, Gillian Anderson, Amanda Peet, Billy Connolly, Xzibit, Mitch Pileggi
20th Century Fox
105 minutos
Adultos
Desvaída versión cinematográfica de la popular serie televisiva Expediente X Seis años después de que se emitiera el último episodio de la serie en Estados Unidos (en España Telecinco privó a los telespectadores de sus últimas dos temporadas en abierto), su creador, Chris Carter, intenta resucitar Expediente X en el cine a través de un thriller excesivamente farragoso y falto de ritmo cuyos escasos atractivos quedan reservados únicamente para los verdaderos seguidores de este fenómeno televisivo de los 90. El tiempo no sólo ha pasado para los espectadores, también para Mulder (David Duchovny) y Scully (Gillian Anderson), que ahora viven en una zona rural de la América profunda (en el norte, se deduce, porque no deja de nevar en todo el metraje), completamente alejados de sus antiguas vidas como agentes del FBI. Ella se dedica a ejercer la medicina, su verdadera aspiración antes de hacerse investigadora, y él se mantiene en la clandestinidad, dado que al final de la serie le dejábamos como sujeto huido de la justicia. Su vida como fugitivo termina justo al principio del filme, cuando el FBI requiere su ayuda a través de Scully para que asista en el caso de unas misteriosas desapariciones de mujeres, entre las que se encuentra una agente federal. La única pista con la que se cuenta son las supuestas visiones de las víctimas que tiene un ex cura (Billy Connolly) acusado de pedofilia. Detallar más aspectos de la trama sin desvelar demasiado sería complicado, además de ser del todo irrelevante: la trama es un despropósito tras otro, para qué engañarnos. Más vale quedarse con lo bueno, es decir, la pareja protagonista. Cualquiera que haya visto un solo capítulo de la serie reconocerá que ver a Mulder y a Scully juntos en pantalla transmite un encanto especial, que va más allá de la pura nostalgia. Y esto se mantiene en Creer es la clave (ahora, además, su relación es llevada a otro nivel), siendo éste el único mérito de Carter, aunque en ello tenga también mucho que ver el buen trabajo de unos esforzados y espléndidamente maduros Duchovny y Anderson. Si el californiano se hubiera dedicado simplemente a vigilar esto y hubiera delegado su franquicia en un guionista lúcido y con las ideas más claras, probablemente estaríamos hablando ahora de una verdadera resurrección del mito y no de este amago de reanimación.