Gomorra (Edición especial 2 discos)
|
|
|
La primera escena de Gomorra explica bien sus intenciones. En un centro de belleza masculina varios hombres se broncean a la luz de los rayos uva. La música italiana y los diálogos superficiales se interrumpen bruscamente cuando unos sicarios revientan a tiros a los hombres bronceados. Así se presenta una película que desde el primer momento intenta reflejar la realidad de la mafia, desnudándola de glamour y vistiéndola con la veracidad de un guión que parte de una documentación exhaustiva (el libro de Roberto Saviano, co-guionista de la película). Matteo Garrone (Roma, 1968), conocido principalmente en Italia por su polémica película Primer amor (2004), aprovecha la documentación de la novela de Saviano para contar 5 historias entrecruzadas en las que se muestra el control absoluto de la camorra. Esa esclavitud es lo que hace de Nápoles una ciudad tan irredimible como la bíblica Gomorra. Los largos planos cámara en mano, las sobrias interpretaciones (no hay una lágrima en toda la película), la ausencia de música, las muertes rápidas y certeras, sin eco, hacen que el director se quede a un lado. Con esta opción Garrone busca colocar al espectador en el lugar del napolitano de a pie, sin estridencias, con un tono cotidiano. Gomorra retrata el día a día de una ciudad (especialmente de una zona de la ciudad) con gente corriente que se ha acostumbrado a la rutina del muerto diario, al absurdo surrealismo de una situación que viene de largo (son muy ilustrativas la mirada perdida del joven Totó y las imágenes de Marco y Ciro en calzoncillos disparando a la nada). Los extrasComo no podía ser de otra manera, los extras de esta edición especial se centran en Roberto Saviano. Una entrevista extensa de 40 minutos al amenazado escritor italiano sirve para entender el porqué de muchos detalles que aparecen en el film. Además hay un making of de cada una de las cinco historias que componen la película. En este reportaje se ve con especial claridad cómo Garrone ha captado la realidad “camorrera” gracias a actores no profesionales que se interpretan a sí mismos. En este sentido resultan muy ilustrativas las declaraciones de los niños y adolescentes que aparecen en la película. Para ellos resulta muy natural oír un disparo, oler a marihuana o ver cómo un vecino de sólo 12 años conduce una moto, posiblemente robada. Hay un buen número de escenas eliminadas, la mayoría de gran interés documental, como la de los niños en el vertedero municipal. |