Acciones de Documento

Matar un ruiseñor



  google_ad_client = "pub-1465532521494089"; google_ad_width = 728; google_ad_height =
90; google_ad_format = "728x90_as"; google_ad_type = "text_image"; google_ad_channel =
""; //-- & amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;amp;gt;

 

" Atticus Finch no hacía nada que pudiera despertar la admiración de nadie: no cazaba, no
jugaba al póker, no pescaba, no bebía, no fumaba... Se ... EE.UU. 1962

Robert Mulligan  Horton Foote adaptando la novela homónima de Harper Lee  Russell Harlan  Elmer Bernstein  Gregory Peck, Mary Badham, Brock Peters, Phillip Alford, John Megna, Frank Overton, Rosemary Murphy, Robert Duvall  Universal 

 

 

"Atticus Finch no hacía nada que pudiera despertar la admiración de nadie: no cazaba, no jugaba al póker, no pescaba, no bebía, no fumaba... Se sentaba y leía". Así describía Harper Lee -en boca de la hija- al protagonista de su celebrada novela Matar a un ruiseñor (1960), galardonada con el premio Pulitzer. Posteriormente, en 1962, Robert Mulligan dirigió la película homónima y Gregory Peck realizó una caracterización de Atticus tan convincente, que la Academia de Hollywood le concedió el Oscar ese año. Además, obtuvo otras dos estatuillas de otras siete nominaciones más. La acción se sitúa en un pueblecito de Alabama, donde el racismo es moneda corriente; allí, un íntegro abogado blanco, viudo y con dos hijos pequeños, decide defender a un negro de un presunto delito contra una joven blanca. Muchas son las bazas del film: la riqueza del guión, la esmerada puesta en escena, la magnífica banda sonora de Elmer Bernstein, las interpretaciones... ¿Que la historia es moralizante y políticamente correcta? Es lo de menos. Por encima de todo se trata de una película para todas las edades, nostálgica y evocadora, tierna y dura a la vez, que inmortaliza a Atticus Finch como el padre favorito de todos los cinéfilos.

Juan Jesús de Cózar