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CÓMO SE HICIERON LAS GRANDES PELÍCULAS, es el título del libro recién publicado por Alfonso Méndiz, colaborador de FILA SIETE y profesor de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la Universidad de Málaga. Un sugestivo recorrido por la producción de algunos títulos mayores de la historia del cine, que ocupa una sección muy valorada de nuestra revista. Entrevista con Alfonso Méndiz
2006/04/17

CÓMO SE HICIERON LAS GRANDES PELÍCULAS, es el título del libro recién publicado por Alfonso Méndiz, colaborador de FILA SIETE y profesor de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la Universidad de Málaga. Un sugestivo recorrido por la producción de algunos títulos mayores de la historia del cine, que ocupa una sección muy valorada de nuestra revista.

 

 

- Alfonso, con este número de FILA SIETE tu serie de artículos "Así se hizo..." cumple tres años. Todo un récord de colaboraciones...
- La verdad es que sí. Al comenzar, no sabía hasta dónde daría la paciencia de los lectores, pero a juzgar por los mensajes que me llegan, me alegra ver que gusta, que suscita preguntas y, sobre todo, que anima a degustar el buen cine clásico.

- Muchas anécdotas de los rodajes salen a la luz interesadamente, con fines publicitarios. Pero otras deben ser difíciles de conseguir...
- Cierto. La mayoría de este material procede de mi estancia en Los Angeles y en UCLA. Otro procede de los contactos que entonces hice, y que me facilitan documentos de producción de los Estudios, aún hoy escasamente disponible.

- De todas las que cuentas en tu libro, ¿cuál es tu anécdota preferida?
- La del desenlace de Casablanca. Tras decidir -entre 4 finales distintos- que Ilsa se va en el avión con Víctor, el director pretendía que Bogart pronunciase su discurso altruista y diese un beso de despedida a Ingrid Bergman; pero Bogart, sorprendentemente, se negó: argumentó que si cedía a esa compensación, su personaje se autodestruiría. Y esa decisión, que se impuso en el rodaje de la escena, da la medida de su valía como actor y la grandeza y atractivo de su personaje.

- Escribes en la presentación del libro que "el cine es un mundo mágico, forja de sueños y fantasías..." ¿Hay lugar para pesadillas?
- Por supuesto: como espectadores, el cine puede hacernos soñar y llenarnos de ideales; pero puede también enfangarnos, convertirnos en cínicos, escépticos o desencantados. Depende de las películas que uno decida ver.

- La guerra contra el tabaco ha llegado al cine... ¿Tanto influye el cine en las conductas?
- Más de lo que parece,. Una sola película, Amadeus, cristalizó una imagen tópica de Mozart (como un ser genial e infantiloide) a la vez que provocó una increíble "Mozart-manía". Otra película, Vacaciones en Roma, devolvió a esa ciudad todo el romanticismo que había perdido tras la Guerra Mundial. No depende sólo del cine: depende de cómo y con quién se ve el cine. Pero es, indudablemente, el gran conformador de nuestros valores y de nuestras aspiraciones. Si nuestros ídolos son adictos al sexo o al tabaco, eso influye en nosotros: de forma indirecta, pero influye…

Juan Pedro Delgado