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. - Antes de hacer la película, ¿qué opinaba de la novela gráfica de Frank Miller, 300? Es un mundo concebido de una forma muy bella, no sólo por Frank sino también por Lynn Varley, los colores que se utilizan, las formas, los tonos... Se puede saber mucho sobre Leonidas sólo por su forma de posicionarse, su forma de andar, la forma de moverse. Cuando fui a conocer a Zack, acababa de leer la novela gráfica. Por eso empecé a pegar saltos, porque le decía que esos tíos son como animales, saltando para arriba y para abajo. Pegué un salto sobre la mesa. El material original me parece muy fuerte, una historia con mucha energía y con héroes poco comunes. En muchas cosas ni siquiera parecen héroes. Son unos tipos bastardos y muy duros. - ¿Cómo pudo mantener el nivel de energía y al mismo tiempo que fuera todo muy real? Es un equilibrio delicado. Creo que la gente tiene la tendencia a menospreciar el trabajo que hay que hacer en una película de acción, sobre todo una como esta porque tienes que tratar con diálogos nada modernos ó fáciles de expresar. Estás tratando con valores, situaciones y escenarios que son inmensos y difíciles de comprender. Y como has dicho, estás en otra realidad. Pero por otro lado, tienes que ser humano y real. De otra forma, no funcionaría la historia. Sería como la armadura que llevas. No penetraría en el corazón del espectador. Así que, hay que dejarles entrar en tu corazón. Pero si hubo alguna vez una película y alguna vez un papel donde esto se hace de una forma rebuscada, guardando todo para adentro, este ha sido el papel. Fue muy interesante para mí jugar con eso, dejando ver una arrogancia y una especie de confianza en mí mismo fuera de lo normal, un poder increíble y una intensidad, y al mismo tiempo, demostrar que este hombre tenía humanidad y compasión, y un sentimiento hacia quien era, lo que hacía y efectivamente lo que esto significaba en cuánto a su nación, su familia y su vida. - Ha mencionado la armadura que lleva en la película. ¿Es el traje lo que hace al hombre? Para mí, creo que la ropa quita al hombre. Y luego con el tiempo, lo hace. En este sentido, creo que cuando al principio empezamos a llevar la ropa, uno pensaba '¿qué diablos pasa aquí?’ Daba un poco de miedo, y tuvimos que mirarnos y reírnos. Pero después de un día con todo puesto, rápidamente te acostumbras pronto al personaje, como me suele pasar con todos mis papeles, - porque he tenido que llevar muchos trajes y conjuntos interesantes - empiezo a verme dentro del papel y se define mi personaje. Y había hecho una preparación tan intensa que aquella combinación de la preparación y el traje me ayudó a convertirme en aquel león, aquel rey, hasta el punto de que cuando me puse la capa, y el ‘codpiece’ de cuero, me sentía muy poderoso. Empiezas a utilizarlo y empiezas a apreciarlo. - ¿Ha rodado toda la película en un plató? Hay un sólo plano en toda la película, cuando los caballos entran a Esparta, que fue rodado en exteriores. Pero incluso el plano con los caballos durante el ataque cuando están atacando a los espartanos, fue rodado dentro. Así que casi todos los planos se rodaron en el plató. - ¿Se le hizo extraño tener que actuar en un ambiente de pantalla azul? Puedes elegir: Puedo preocuparme por esto, y puedo hacer tonterías con ello ó puedo aprovechar lo que tiene de belleza y poder. A mí se me dan bién las peleas. Y cuando tienes a 70 tíos a tu alrededor, todos con la misma pinta, rápidamente te olvidas de ello. Cuando empiezas los entrenamientos y estás haciendo escenas de acción y se te disparan la testosterona y la adrenalina, estás contento de llevar la armadura porque sientes que estás de verdad en el campo de batalla y entras en un terreno muy violento, masculino y de buen rollo. - Esta película ha tenido una recepción muy entusiasta en los visionados. ¿Cómo ha sido la reacción para Ud.? Es muy extraño. Como actor, siempre quieres hacer una película que tenga mucha aceptación, y en mi carrera lo he experimentado, sobre todo con Dear Frankie, porque era una película muy pequeña para tener una ovación tan grande en Cannes. Aquello fue muy especial porque no era una película grande. Sin embargo, sin duda, esta es la película que ha provocado una reacción continuada e increíble más que ninguna de mis otras películas. Lo que pasa es que es difícil conectarte con ello porque no estás allí. Solamente oyes hablar de ello. Lo fuerte de esta película es poder verla junto con un público masivo. Tiene algo especial. No se trata de la experiencia cinematográfica habitual. Posiblemente no te das cuenta de lo que está pasando pero la energía de la gente te contagia. Así que, viene a ser el fenómeno de la energía combinada de 300 espectadores muy concentrados que hace que todos se sienten poderosos. Creo que más o menos es lo que pasa para el público. Cuando uno sabe que está bien reírse, que está bien asombrarse y que está bien gritar, entonces todo el mundo empieza a hacerlo. No pude creerlo la primera vez que asistí al visionado. Había gente saltando fuera de sus butacas en algunos momentos, y cantaban los cánticos espartanos. Aplaudían y se reían. Cuantas más personas hay en la sala, mejor es la experiencia, creo yo. - ¿Cómo fue la experiencia de enseñar el primer metraje de la película a los fans en el 'Comic-Con'? Fuí allí, cuando tan sólo había visto una o dos personas en todo el mes. Fue una experiencia extraordinaria para mí. Hay ciertos momentos en tu carrera que son definitivos. Aquello parecía un concierto de rock. La gente se volvía loca, y creo que el gran tema de conversación en Comic-con fue la reacción que provocó la película. Al final hicimos tres pases, al parecer porque así lo exigió el público. Así que no sólo pude disfrutar la reacción del público, sino que además fue la primera vez que vi la película en pantalla grande. Yo decía, ‘Tenemos que verla otra vez.’ David Wenham y yo subimos al escenario y nos quedamos asombrados mirando hacia arriba. Recuerdo que le di un empujoncito y él dijo, ‘Creo que tenemos un ganador aquí.’ Fue un gran momento. Resulta más emocionante por tratarse de la película que es. Con Dear Frankie fue emocionante pero era una película pequeña. Esta película es emocionante porque todo se hizo con pantalla azul. Tenías alguna idea de cómo iba a quedar, pero cuando la vi no puedo decir que estuviera tan asombrado como los demás. Había estado involucrado en ella; conocía aquel mundo, pero de alguna manera, también era como un miembro del público porque no la había visto terminada. Mientras rodábamos no hubo escenografía. Aquellas montañas, por ejemplo, no estaban allí. Por eso la experiencia fue doblemente gratificante para mí. - ¿Nos puede contar algo sobre su próxima película P.S. I Love You? Doy la réplica a Hilary Swank. Soy un chico irlandés que conoce a una chica americana maravillosa. Nos enamoramos apasionadamente y luego ocurren cosas trágicas. Es a la vez muy cómica, pero también triste y bella. Tiene algo muy espiritual, esta película. Estoy muy emocionado por ella. Richard LaGravenese es un dios. |