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La protagonista de vuestra película, Lorna, es interpretada por una actriz de Kosovo. ¿Cómo la encontrasteis? Uno de nuestros ayudantes fue a Pristina, Skopke y Tirana para hacer audiciones con unas 100 actrices profesionales y aficionadas. Seleccionamos a Arta Dubroshi. La habíamos visto en dos películas albanesas unas semanas antes. Fuimos a Sarajevo, donde ella vive, para reunirnos con ella y la grabamos con una cámara DV durante un día. La grabamos caminando, corriendo, cantando y también actuando en escenas parecidas a la de la película. Después ella vino a Lieja y grabamos unas escenas con ella, Jérémie Renier y Fabrizio Rongione. Era asombrosamente hermosa y natural. Por la noche, antes de volar a Sarajevo, le dijimos que la habíamos seleccionado para el papel de Lorna y que tendría que volver a Bélgica unos meses antes del rodaje para ensayar y aprender francés. A diferencia de vuestras anteriores películas, que fueron filmadas en Super 16 mm., ésta se ha hecho en 35 mm. con una cámara móvil y marcos más anchos. ¿Por qué tomásteis esta decisión? Probamos 5 cámaras digitales, una de 35 mm. y una de Super 16. Las imágenes rodadas de noche en 35 mm. se acercaban más a nuestra idea. Además, habíamos decidido que esta vez la cámara no estaría constantemente en movimiento, sería menos descriptiva y se limitaría a grabar imágenes. Y por eso y también por el peso, era la más adecuada. Todas vuestras películas anteriores estaban situadas en Seraing, la ciudad industrial donde pasásteis vuestra infancia. Esta vez, decidisteis situarla en Lieja, una gran ciudad. Está a sólo unos kilómetros. Estuvimos de acuerdo en que Lieja, una ciudad grande, con gente en la calle a todas horas del día, representaba para Lorna, que viene de Albania, todas las esperanzas posibles. También queríamos ver a Lorna en medio de la gente, gente que está físicamente cerca de ella pero que no sabe nada de su secreto. A pesar de la dimensión dramática de la historia, también hay un punto sensual y dulce en la película. Se lo debemos a Arta. Su cara, su voz, su forma de moverse, de hablar francés con ese acento... También probablemente por nuestra percepción de las cosas con la cámara, y porque la película es una historia de amor. |