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¿Cómo nació Expiación – Más allá
de la pasión? Fue en 2005, durante los Globos de
Oro, con Orgullo y Prejuicio. Joe
Wright me había hablado de Expiación –
Más allá de la pasión pero no estabamos muy seguros hasta que Baz Bamigboye
vino y nos preguntó si pensábamos trabajar juntos de nuevo. Nos miramos y
dijimos que sí. En cierto modo ese fue mi compromiso. Me encantó trabajar en Orgullo y Prejuicio. Fue algo
maravilloso. Creo que la química entre actor y director es muy similar a la que
puede surgir entre dos actores dentro de la pantalla. No es fácil encontrar esa
química en lo creativo, pero creo que en nuestro caso es realmente buena. Me
siento muy feliz cuando estoy trabajando con él y él, en cierto modo, se da
cuenta de ello y trata a los actores como si fueran niños, dándoles toda la
atención que puede. Es curioso que muy pocos directores se percaten de ello, pero
desde luego Joe lo hace. ¿Cómo llegaste a interpretar el papel de Cecilia? En un principio hablábamos de la Briony
adolescente, pero cuando leí el guión me enamoré de Cecilia. No sé qué fue
exactamente. Creo que en el fondo estaba buscando papeles más maduros y no quería
seguir haciendo de adolescente. Perseguía otras metas. Nos reunimos para comer
y fue durante esa comida cuando traté de convencerle para interpretar a Cecilia,
mientras que el quería que interpretará a Briony. Estuvimos así hasta que creo
que los dos nos dimos cuenta de que en Orgullo
y Prejuicio ya había hecho el personaje de Briony y ahora era mucho más
interesante para los dos orientarnos hacia un tipo de personaje totalmente
diferente. ¿Cómo valoras la reacción que ha despertado la película? La gente está comentando que es como
si alguien les hubiese arrancado el corazón y luego lo hubiesen pisado. Creo
que es fantástico. Cuando leí el guión me puse a llorar, de hecho oyes a la
gente llorar durante toda la película. Creo que es una presentación muy
realista. Además los mejores romances son siempre los más tristes. Es triste, pero
con un halo de esperanza que la hace especial. La reacción en Venecia fue
increíble. Nunca había visto algo así. Creo que se debe en parte a que muchas
películas románticas se vuelven demasiado sentimentales, pero está película
carece de esa parte. Se trata de una mirada muy inteligente a una situación
llena de emociones y quizás por ello la respuesta esta siendo tan buena.
¿Qué te hizo aceptar el proyecto? Creo que fue mi personaje. Robbie es
una buena persona. Está algo idealizado, o quizás no. Quizás haya gente así que
yo no conozco. Es optimista, es empático, es imaginativo. La empatía supone
grandes dosis de imaginación. Se pone en el lugar de todos los personajes,
también de los que les odian. Pero a la vez trata de comprenderlos a todos. Intenta
querer a todo el mundo. Admiro y respeto eso profundamente. Eso por sí solo no
haría una historia o un personaje lo suficientemente sólido, pero si nos enfrentamos
al hecho de que le hacen mil pedazos, lo hace fascinante. No sé por qué pero
nos fascinan ese tipo de cosas. Nos encantan las canciones de amor tristes, de
gente engañándose, separándose… Nos encantan los libros que nos rompen el
corazón. Creo que nos hacen sentir acompañados y eso es lo que me atrajo de
Robbie. Lo bien escrito que estaba. Es el mejor guión que he tenido la
oportunidad de leer. ¿Cómo resulta trabajar con Keira Knightley? Creo que Keira es la mejor elección
en terminos de estilo para la película. El papel le va como un guante. La ves y
parece que ha nacido en otra época. Creo que está increíble en este papel. Se
trata de un papel muy duro y ha sido muy valiente a la hora de aceptarlo. Es
todo un estandarte ahora mismo. Diría que es la mayor estrella británica del
momento. Interpretar a alguien complicado no es algo que nadie haría,
especialmente alguien tan joven. Quizás cuando eres más mayor aceptas ese tipo
de personajes porque ya no te afecta la opinión del público. Pero es muy joven y
ya corre esos riesgos. Acepta un papel que mucha gente no querría para empezar.
Ella lo hace suyo y absolutamente creíble. No puedes evitar que te guste porque
todo resulta tan humano…Te apasionará ella y la relación que se crea con
Robbie. Es una unión realmente fuerte, teniendo en cuenta que sólo aparecen juntos
en pantalla tres veces. Pero aún así, funciona.
¿Cómo fue tu aproximación a Expiación
– Más allá de la pasión? La novela me pareció maravillosa. Era
el primer libro de Ian McEwan que leía. Me pareció increíble. Estaba segura de
que harían una película basada en la novela, pero no estaba segura de si iba a
haber un papel para mí en ella. Me llegaron rumores de que podría haber un
papel…Me volví a leer la novela y me di de golpes contra la pared al ver lo
buena que era y por haber sido tan rematadamente estúpida como para no haber
descubierto antes a Ian McEwan. Es un libro buenísimo, muy difícil de llevar a
la pantalla, pero con el guión de Christopher Hampton supe que sería un éxito
justo después de mi primera reunión con Joe Wright. Nos vimos para ver si yo
reunía todos los requisitos para encarnar a la version adulta del personaje que
interpreta Saoirse. En todo caso, la conclusión de nuestra maravillosa
conversación en la que escuchamos, hablamos, preguntamos… fue que si alguien
podía hacer la película, esos eran Christopher Hampton y Joe Wright. ¿Resultó complicado a nivel técnico interpretar un papel tan complejo en
una intervención tan breve? Sí lo fue. A nivel técnico recibí
mucha ayuda de Joe Wright, del equipo de maquillaje, peluquería, vestuario…Pero
hay otro aspecto. El aspecto espiritual. Es el momento en que mi personaje
llega a la entrevista de televisión y cuenta toda la verdad. Es su última
oportunidad para contar lo que sucedió e intentar arreglar todo lo que hizo
mal. En ese momento debía sentirme en la piel de Saoirse. Una versión joven de
mí misma, pero dentro de su piel. Me sentí en comunión a nivel espiritual. Me
ayudó mucho. |