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La actriz argentina Natalia Verbeke se ha convertido en uno de los rostros más conocidos del cine español. Intérprete polifacética, se mete en la piel de una bailarina cubana en "Arritmia". Un papel 'muy corporal' para explorar una faceta que a la intérprete le atrajo desde el primer momento. Un papel en inglés, lengua en la que se ve más libre, del que se siente satisfecha. Entrevista con Natalia Verbeke, protagonista de "Arritmia"


La actriz argentina Natalia Verbeke se ha convertido en uno de los rostros más conocidos del cine español. Intérprete polifacética, se mete en la piel de una bailarina cubana en "Arritmia". Un papel 'muy corporal' para explorar una faceta que a la intérprete le atrajo desde el primer momento. Un papel en inglés, lengua en la que se ve más libre, del que se siente satisfecha.

 

 

Un papel distinto de los que venía haciendo…

Sí. Me encantó cuando leí el personaje. Era muy físico, me apetecía trabajar un papel desde ese lado, no tener que usar la cabeza. Para este personaje había que ser muy corporal, no sólo por el baile, que ahí había mucho de físico, de movimiento, sino porque los cubanos tienen el movimiento en el cuerpo y la sensualidad a flor de piel. Tienen una manera de moverse y de expresarse distinta. Ahí está el mayor reto que yo veía a mi personaje. Y me apetecía mucho probar el acento cubano. Además ha estado el trabajo de baile.

También tenía el reto de rodarla en inglés. ¿Ha sido difícil?

No, porque es mi quinta película en inglés. Por lo tanto a mí lo que me pasa es que al hablar en otro idioma, no piensas en la lengua. En el caso del inglés, me sale un acento muy libre para hacer lo que me dé la gana hablando. Al hablar en tu idioma dices "¡Uy, qué falsa me ha salido esta frase"”, y en el inglés no ocurre, porque no controlo tanto el idioma como para diferenciar eso.

¿Y con el acento cubano?

Para eso tuve un "coach" en Madrid, que me estuvo ayudando muchísimo con las frases. Y después nos liamos a hablar constantemente, porque lo importante era hablar. Y me ayudó a entender qué es lo que ocurre en tu boca cuando pronuncias esto, qué sonidos se pierden… Y luego ya lo importante es lanzarte y tener oído.

Es una película muy peculiar, difícil de entender, muy onírica. ¿Qué reacción espera en el público?

No lo sé. Tiene todos esos elementos que has dicho. Yo espero que guste. Es una película más difícil de lo normal, porque tratar el tema de Guantánamo es complicado. Era necesario crear un mundo paralelo en el que las torturas y la opresión que ellos sienten tuvieran una vía de escape. La película tiene una carga de denuncia y no creo que nadie esté a favor de este penal tan terrible y tan negro.

El guión cambió varias veces. ¿En este proceso estuvisteis involucrados los actores?

No, para nada. Yo cuando empecé a ir a los ensayos vi que Vicente (Peñarrocha) siempre tenía muy claro lo que quería. Incluso a veces sin que yo llegara a comprender las indicaciones. Luego, cuando ya vas a ver la película te das cuenta de lo que quería. Cuando interpretas estás pendiente de los sentimientos para no perder nunca el hilo del personaje más que de cómo se está rodando.

David Gallego