|
Pierce Brosnan
- ¿Cómo te sentiste al involucrarte
en el proyecto? Muy orgulloso; fue muy divertido y me sentí bastante feliz
al mismo tiempo, fue la última cosa que creí que me ofrecerían. Mi agente me
llamó por la noche y me dijo que me habían ofrecido Mamma mía!, Meryl Streep,
Grecia, verano. Dije, ¡genial, claro que acepto! Me pidieron que me quedara en
Londres, estaba allí por aquel entonces, y que viera el musical. Así que
al día siguiente fui al teatro, subió el telón y pensé... ¿por qué habrás dicho
que sí, Dios, por qué lo habrás dicho? También me di cuenta de que no sabía qué
personaje iba a interpretar, se me olvidó preguntarlo. Sabía que hacía de un
padre, pero no sabía de cuál. Los primeros diez minutos me senté y pensé, Meryl
Streep lo va a hacer, Meryl Streep, Meryl, Meryl, bien. Superé toda la ansiedad
que me generó... el espectáculo fue una delicia, y cuando terminó yo ya estaba
metido en el mundo de Mamma mía! Así fue. Entonces empezó el trabajo duro, aprenderse
las canciones, bueno no aprendérselas; sí que había que aprendérselas, pero Martin
Lowe es un gran director musical y ha dirigido la versión teatral. Ha arreglado
las canciones, es el director musical, él rebosa energía. Así fue.
- Cuando por fin supiste qué
personaje interpretabas, ¿cuál era y cómo encajaba en la historia? Hago de Sam Carmichael. Sam es un
arquitecto y uno de los tres padres que hace 21 años pasaron unos días
mágicos en una isla griega con esta maravillosa señorita. Para mí fue el amor
de mi vida y de alguna forma se me escapó de las manos. Un día recibo una
invitación para ir a Grecia y cojo un avión para ver a esa señorita a la que
tanto había amado. Ella no está tan contenta como yo de que nos veamos y
también hay otros dos tipos que están en la misma situación. En general ésa es
la historia.
- ¿Crees que la gente se va a
sorprender por el derroche de energía que Meryl Streep transmite en su
actuación? Oh, creo que va a dejar a la gente alucinada. Ya sabes, es increíble, hay
actores que simplemente vienen de otra dimensión y poseen ese gran don de la
interpretación y ella está sin duda a la cabeza de todo eso. Es una gran mujer,
y también una gran compañera y una gran persona. Se nota su presencia, es muy
generosa y muy trabajadora, muy trabajadora. Ya sabes, nosotros tres, Colin
Firth, Stellan Skarsgard y yo mismo estuvimos acompañados por una gran mujer. Simplemente
nos relajamos y dejamos que fluyese. Creo que brilla con mucha fuerza. También
creo que Amanda es alguien que ha empezado una gran carrera a una edad muy
temprana, pero es bellísima, es maravillosa y muy abierta, y tiene esa
magnífica voz pop.
Meryl Streep
- ¿Cómo te involucraste en este proyecto? Bueno, vi el musical hace unos
siete años, cuando vivía en Nueva York. Fue justo después del 11-S y todos
teníamos la moral muy baja. Era el cumpleaños de mi hija y pensé, ¿qué puedo
hacer? Así que me llevé a un montón de críos de diez años a ver el musical de Mamma mía! que acababa de estrenarse. Fue genial, es algo indescriptible cómo se
sintieron esos niños cuando salimos del musical y bailábamos por las calles. Recuerdo
que nos detuvimos a comprar la banda sonora y todos los chavales volvieron a
casa y empezaron a bailar las canciones. Fue algo revitalizante, nos devolvió
la vida. Ahora comprendo lo que Phyllida y Judy Craymer, la productora, me decían.
Creyeron que no sería apropiado estrenar el musical en Nueva York en aquella
época, no sería adecuado porque se trata de una pieza muy alegre. Pero, de
hecho, era necesario, no sé, había que inyectar alegría en esos momentos, fue
genial.
- ¿Puedes contarnos algo sobre tu personaje y
darnos un esbozo de la película? Bueno, yo soy Donna, una madre
soltera que contrajo alguna que otra deuda junto a un par de amigas. Viajaron
por Europa, ella se quedó embarazada y vivió una vida un tanto salvaje.
Entonces se serenó y pensó en ganar algún dinero y... eso es de lo que va la
película, así es mi personaje. Empezó a cuidar de una anciana que le dejó en
herencia un viejo hotel bastante ruinoso en Grecia. Ella lo ha mantenido en
marcha trabajando muy duro y con determinación. Su hija se va a casar y es muy
joven. Ella piensa que quizás es demasiado joven para casarse, pero la apoya en
su decisión. Después hay otra vuelta de tuerca a la trama relacionada con la
boda.
- ¿Cómo te sentiste con este tipo de actuación?
Bailar, cantar, saltar... Es precisamente lo que estaba buscando, ahí reside lo divertido de Mamma mía! Se trata de jugar, sólo hay que jugar. Nadie me pidió que hiciera cosas
como ésas, fue un grato añadido a la obra, como volver a ser una niña y
simplemente divertirme.
|