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Director de "300", un feroz relato de la antigua Batalla de las Termópilas, en la que el Rey Leónidas (Gerard Butler) y 300 espartanos lucharon hasta la muerte contra Jerjes y su gran ejército persa. Plantando cara al destino, su valor y sacrificio inspiró a toda Grecia a unirse en contra del enemigo persa, fundando los cimientos para la democracia. Entrevista con Zack Snyder
2007/03/19

Director de "300", un feroz relato de la antigua Batalla de las Termópilas, en la que el Rey Leónidas (Gerard Butler) y 300 espartanos lucharon hasta la muerte contra Jerjes y su gran ejército persa. Plantando cara al destino, su valor y sacrificio inspiró a toda Grecia a unirse en contra del enemigo persa, fundando los cimientos para la democracia.

 

 

- El nivel de energía de 300 es bastante elevado. ¿Fue un reto para usted lograr que todo el reparto mantuviera ese nivel de energía?

Sí, de todos modos pienso que soy un tío con mucha energía. Soy bastante físico y ésta es una película física. Cuando hablamos por primera vez acerca de hacer la película, pensé inmediatamente: "¿Cómo voy a mantener a esta gente en forma? ¿Cómo puedo incrementar su nivel de energía para que puedan realizar este maratón, esta carrera de 60 días hasta la meta, porque ese es el tiempo que van a  necesitar para hacer la película?" Así que una de las cosas que pensé primero fue "Está bien, necesitaré a un entrenador que les mantenga en forma". Cuando contratas a un reparto inglés, normalmente no te encuentras frente a un grupo de gente bien entrenada. No quiero decir nada contra los ingleses, son gente fantástica. Pero es que no son tan vanidosos como nosotros en California. No suelen ir todos los días al gimnasio. Suelen tener unas vidas más plenas y no gastan tanto tiempo en el gimnasio. Suelen pasar más tiempo en un bar que formando sus músculos. Pero los actores, cuando vinieron a entrenar, entrenaban por sus personajes. No entrenaban por su vanidad. Estaban entrenando por lo que serían en la película. Y es que los espartanos tienen un aspecto determinado. Y creo que una vez que todos empezaron con el entrenamiento y comprendieron la metodología de la producción se dijeron: "Está bien, será un duro maratón hasta la victoria final". Y creo que todos han sido capaces de superarlo, de apoyarme en todo momento.         

- ¿Cómo se sintió sobre el tipo de seguidores que implica un proyecto como este?  ¿Se sintió amedrentado o lo tomó como una oportunidad?

Es un poco amedrentador pero uno se tiene que enfrentar a ello. No queríamos dejar este aspecto de lado. Queríamos estar detrás de esas personas que quieren este tipo de películas. Queríamos que los espectadores, cuando viesen la película, sintiesen que estaban ante un producto genuino y personal y no ante una película hecha por un comité ejecutivo o en una sala de juntas. Esto era muy importante para mí. Quería, finalmente, que todos los que vean la película salgan de la sala y digan: "¡Wow! Qué visión tan pura". No he hecho ninguna concesión. Así es como yo quería que la película fuese.  

- ¿La había concebido siempre cómo una película CG?

Al principio pensábamos que íbamos a rodar en una nave para globos aerostáticos y  que construiríamos Termópilas y la pintaríamos con un fondo azul. Esta fue la encarnación real, la primera encarnación. Luego nos vino a la cabeza la evolución hacia la pantalla azul. Creo que esta idea nos vino cuando nos dimos cuenta de las limitaciones de la realización, porque necesitábamos unos decorados que fueran capaces de cumplir diferentes funciones. Por ejemplo, había un decorado que parecía una gran explosión de hormigón y rodamos y luego surgió que lo utilizamos  para unas diez escenas de la película, porque una vez que tienes una pantalla azul y un horizonte ya te has desenganchado bastante de la realidad. Esto es un ejemplo importante de cómo hicimos a película.    

- ¿Era ya un fan de la obra de Frank Miller antes de rodar esta película? ¿Qué es lo que más le llama la atención de su estilo? 

He sido un gran fan de Frank Miller desde hace mucho tiempo. Empecé a leer novelas gráficas a través de una revista que se llamaba "Heavy Metal Magazine". Es una revista fantástica ilustrada para adultos, lo digo porque mi madre nunca supo que era una revista ilustrada para adultos. Pensaba que era un cómic. Yo la leía muy frecuentemente y me las arreglaba para que ella nunca viera lo que había en sus páginas, porque hay mucho sexo y violencia. Ella me compraba muchos libros cómic, además de Heavy Metal, pero a mí no me llegaban. Sólo cuando Frank Miller estuvo con Batman, eso fue por 1985, entonces empecé a entrar en el mundo de los libros cómic. Yo seguí a Frank y me tragaba todo lo que hacía. Nunca pensé que iba a hacer una película de uno de sus libros. Cuando estaba en el instituto, o cuando salí del instituto, yo quería convertir Sin city en una película. Pensaba que esta historia de Marv resultaría una buena película. ¡Y lo es! Bueno, la idea de que podríamos embarcarnos en un proyecto como el de convertir 300 en una película, era algo así como algo imposible, como cuando estás en la escuela de cine y fantaseas: "Sería fuerte hacer una película sobre 300" y tus compañeros te responden: "Sí, sería fenomenal. Tomemos otro café". Parecía imposible.

- ¿Cómo fue el momento cuando los actores se presentaron por primera vez en el plató con su vestuario?

Es gracioso. Quizás durante los primeros 20 minutos cada uno era consciente del vestuario. Pero es como cualquier otra cosa. Lo haces durante tres meses y se convierte en tu segunda naturaleza. Ves a alguien con su ropa y parece raro. Ver ahora a Ferry en un traje, parece raro. 

- ¿Cómo expresa el vestuario quiénes son esos hombres? 

Cuando miras el libro de Frank, te das cuenta de que lo único que hemos hecho es poner a los personajes la ropa que aparecía en los dibujos. Y cuando lees el libro, te parece tan normal. Es completamente duro y malo. Creo que los actores – Ferry, al menos – han asumido el hecho: "Está bien, soy un tipo duro. Quizás esté llevando este traje, pero soy un tipo duro". Creo que es esencial lograr lo que Frank perseguía. Mucha gente me ha dicho: "Bueno, no es históricamente correcto tener personas con esa ropa. Tenían armaduras y cosas así". Y lo que Frank siempre dice es, "bueno, no quería que se parecieran a un grupo de escarabajos, como un montón de escarabajos armados, arrastrándose por un campo de batalla. No es la imagen que yo tengo de un espartano". Pero lo bueno es que vas a Termópilas y ves la estatua de Leonidas y ves que está desnudo. Ese es el ideal griego. Y eso es de lo que va la película. Es como un espartano contaría la batalla de Termópilas. Es la versión idealizada.

- ¿Cómo se siente uno al saber que a todos los fans de libros cómic les encanta esta película y de que hay una gran publicidad boca a boca para ella? ¿Usted, como fan de libros cómic, se siente bien con ello?

Es realmente fantástico. Los fans de los libros cómic han acogido fenomenalmente esta película y estoy realmente contento porque la he hecho en cierto modo para ellos. Creo que lo sienten. Hay una audiencia que no recibe mucho cariño desde Hollywood, creo que en muchos sentidos. Muchas veces se toman libros cómic que les encantan y Hollywood los maltrata y luego se reproducen estas películas por América y ellos dicen: "Mira, una película sobre un libro cómic que se ha hecho en una sala de reuniones por un grupo de tíos con trajes que no han leído un libro cómic en toda su vida". Creo que en esta película perciben la mano de Frank Miller sobre ellos. Eso es lo que desean.   

Watchmen, su próximo proyecto también se basa en una novela gráfica.  

Sí, Watchmen es una novela gráfica y es una obra que amedrenta y asusta. Cuando se me acercó alguien y me preguntó la primera vez "¿No quieres hacer una película de Watchmen?" Pensé, "Me está tomando el pelo. ¿Por qué iba a hacer alguien algo así?" Pero cuando pensé más tarde en la pregunta, la medité seriamente. Mire, a mí me encanta el libro. Es un proyecto que en un principio también parecía imposible. Hace siete años o así si me hubieran preguntado "¿No sería el no va más hacer una película de Watchmen?" Yo hubiera dicho "¡Para nada! ¿Cómo puedes decir algo así? ¿Cómo llegas a una situación como ésta en la que estoy ahora, rodando una película de Watchmen?" Primero George Romero, luego Frank Miller  y ahora Alan Moore – es algo raro. No es algo que planifiqué. Es una locura del destino    

- ¿Pensaba en los nuevos medios cuando rodaba 300?

No, no tenía otros medios en mente, sólo decía, "es una toma excelente. Sigamos por este camino". Pero si descargas el trailer en tu iPod, se ve increíble en tu iPod. Yo tengo 300 en mi iPod de video. ¡Me quedé boquiabierto! La película está fantástica en IMAX y también en iPod. No sé, no lo hicimos a propósito.  

Fuente: Warner Bros