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En sus inicios en Disney, Tim Burton (California, 1958) se dio
cuenta que era un chico distinto. Como el protagonista de uno de sus primeros
cortometrajes (Vincent, 1982), al joven dibujante le caía mejor la Bruja que Blancanieves, el
lobo que Caperucita… Quedaban todavía unos años para que este despeinado
artista diese el salto a la dirección con La gran aventura de Pee-Wee (1985),
que pasó prácticamente desapercibida. Tuvo más éxito con Bitelchus (1988), una
extravagante e insólita película de fantasmas. Pero sería con Batman (1989)
cuando el gran público respondería en masa a esta revitalización de un género
que andaba alicaído desde los "ochenteros supermanes". Aún quedarían por llegar
obras aún más personales como Eduardo Manostijeras, Ed Wood y Big Fish, con las
que el director, además de hacer dinero en taquilla, se consagró como un autor
también admirado por la crítica. Escrito por dos jóvenes críticos: David G. Panadero
(Madrid, 1974) y Miguel Ángel
Parra (Barcelona, 1978), este Diario de un soñador es una obra
pequeña sobre un artista enorme. Aunque desde luego no es un análisis sesudo,
este breve repaso de las películas está escrito sin pretensiones pero con
cierta profundidad a la hora de explicar un “imaginario” tan peculiar. De esta
manera el libro no se limita a ser un álbum de fotos impersonal y publicitario
sino que los escritores procuran mostrar la grandeza de este director. En este
sentido, uno puede estar más o menos de acuerdo con algunas afirmaciones, pero
está claro que el texto tiene vida propia. Me
cuesta compartir que “Big Fish es la obra más convencional de Burton” y también
la generosidad con la que los autores tratan a El planeta de los simios.
Quizás los autores tienen una concepción general del cine de Burton como de una
obra excesivamente escapista. Tal y como se dice en el interesante prólogo de
Diego Yaker, la filmografía de este
director norteamericano es una “reivindicación de la fantasía por encima de lo
cotidiano, que se antoja escaso en interés”. No estoy de acuedo: Burton ha
abordado conflictos muy propios de su tiempo, como las quiebras familiares, las
dificultades del matrimonio, el sentido del sacrificio por amor, etc. Basta
repasar desde el punto de vista temático sus tres últimas películas (Big Fish, Charlie y la fábrica de
chocolate y La novia cadáver). Con todo, creo que el
libro ayuda a los interesados en Burton para prepararse a recibir su nueva
película, el músical terrorífico Sweeney Todd, con estreno previsto el 8 de febrero de
2008 y que volverá a unir a Burton con Johnny Deep y Helena Bonham-Carter. |