Comienza el rodaje del film “De tu ventana a la mía”, opera prima de Paula Ortiz
En el reparto destacan actores de la talla de Maribel Verdú, Leticia Dolera o Álex Angulo
La directora aragonesa Paula Ortiz se encuentra inmersa ya en el rodaje de su primer largometraje, De tu ventana a la mía. Para su debut cuenta con un casting muy destacado, con actores como Maribel Verdú (Tetro, Siete mesas de billar francés), Roberto Álamo (Gordos, Un buen día lo tiene cualquiera), Fran Perea (Las 13 rosas, Los Serrano), Leticia Dolera (Circuit, Spanish movie), Pablo Rivero (No me pidas que te bese porque te besaré, Cuéntame cómo pasó), Luisa Gavasa (Amar en tiempos revueltos), Cristina Rota, Carlos Álvarez-Novoa (Solas) y Álex Angulo (El laberinto del fauno).
Los primeros días de rodaje han transcurrido en el paraje navarro de Las Bardenas y Arguedas, y ahora se encuentran ya en tierras aragonesas donde permanecerá el equipo hasta el final del rodaje. Entre las localizaciones de Aragón figuran lugares tan emblemáticos como Uncastillo, Calatayud, Sádaba, las Cinco Villas y la ciudad de Zaragoza.
De tu ventana a la mía es una película que, en palabras de Paula Ortiz, habla “sobre mujeres a las que cortaron las alas, y aún así, junto a una ventana, al levantar los ojos de la labor, pudieron soñar un amor imaginado, recordado, esperado. De tu ventana a la mía se asoma a la lírica de los espacios interiores, la memoria afectiva de tantas mujeres cuyas vivencias y cuya dignidad piden ser rescatadas del tiempo y el olvido”.
Paula Ortiz, formada en la Universidad de Nueva York (NYU) y en UCLA (Los Ángeles), da con este proyecto el salto al largometraje, tras una brillante carrera como cortometrajista, con sus premiados cortos El hueco de Tristán Boj, Fotos de familia y El Rostro de Ido.
La cinta narra la vida de Violeta, Inés y Luisa, tres mujeres de edades diferentes que viven en mundos alejados entre sí, y cuyos días transcurren silenciosamente, al otro lado de la ventana, casi al margen de la historia. Sus vidas transcurrieron en aparente placidez, pero sus recuerdos guardan secretos, pasiones, sueños. La historia va entretejiendo sus días, sus ratos de soñar y coser junto a la ventana, sus temores y deseos silenciados. Hasta que un día, sufren un golpe inesperado: la ausencia, la pérdida y el dolor se abalanzan sobre ellas. Y las tres tendrán que luchar por su dignidad, por buscar un sentido vital y una cierta felicidad en un paisaje árido y hostil. Esta película es su retrato íntimo y emocional, un visillo tejido con sus hilos, luchas, silencios y pequeñas victorias. Porque, a veces, la imaginación es capaz de volar más allá de todas las ventanas.